martes, 31 de agosto de 2010

LA VIDA ES UNA FUNCIÓN



                                        
                             


obra de Gina Pellón






.....¡Vive! ¡Inténtalo!
.....¡Ama! ¡Busca!
.....¡Sueña!
.....¡Cree! ¡No te rindas!
.....¡Llora! ¡Lucha! "    
                     (Charles Chaplin)

La vida es una obra de teatro que no admite ensayos, hasta que baja el telón y la pieza se acaba. Sin aplausos.
Cada persona empieza y termina en sí misma, hace un único viaje sin retorno del cual es el protagonista absoluto. Intentando ser como no se es para amoldarse a esquemas estereotipados se malgasta nuestro tiempo, se pierde en interés y coherencia. Lo valioso es siempre diferente, cada uno solo puede y debe mejorar en relación a sí mismo, solo puede y debe organizar sus proprias emociones, pues como dice Rosa Montero "sin un mandato interior que nos haga intentar ser mejor de lo que somos, la vida sería muy embrutecedora".
Pocas veces sale todo según lo previsto, de repente nuestra historia da un vuelco que no estaba en el guión y hay que improvisar sobre la marcha.
Como en un gran circo, es igual ser el equilibrista que el domador de fieras: lo importante es disfrutar con el papel que nos toque en el reparto, levantarse por la mañana con ganas de subir al trapecio o de poner la nariz de payaso, lo mismo da.
Detrás del telón todo es verdad o todo es mentira, lo único importante es no perder jamás el interés por la función.


obra de Grant Wood

sábado, 28 de agosto de 2010

EL PERFUME DEL SILENCIO





                                                 Marcel Marceau



Las palabras son el hilo con que vamos tejiendo nuestra historia, las hay sabias, amigas, amables, graciosas, esclarecedoras, inteligentes, las hay que nos enseñan, nos deslumbran, nos descubren mundos nuevos, que nos reconfortan, nos ofrecen cariño o acercan posturas, que nos dan esperanza y nos sosiegan: a veces una palabra es todo lo que necesitamos, a veces incluso es suficiente  para cambiar un destino.
Y luego está la contrapartida, ese aluvión de vaciedades presuntuosas y cansinas, tóxicas, ofensivas, malintencionadas, que confunden, que engañan y mienten, tanto si halagan como si desprecian — lo mejor y lo peor está en la palabra. Hay la que se espera y no llega y la que llega sin ser esperada, para nuestra desolación, porque las palabras insultantes o despectivas nunca han creado mundos mejores.
Cada palabra es una oportunidad, pero también un riesgo; a mí particularmente cada vez me gusta más el silencio. El silencio huele a sabiduría y a sosiego, permite hablar con uno mismo: un libro, el silencio y tú. Una sinfonía, tú y el silencio hecho música. Unos versos, el silencio hecho poesía. El dolor y tú, el silencio por compañero. El viento, el mar o el aroma verde del campo y tú frente a ti mismo.
Admiro a las personas que saben y que callan, las que no necesitan oyentes, las que no se escuchan a sí mismas, las que no presumen de nada. Y en las distancias cortas me gusta el silencio cómplice, sin tensiones ni desencuentros.
Dice Elsa Punset: "Hay muchas formas de relacionarse amorosamente: con carícias, con palabras, pero es igual de válido compartir un tiempo amable, unos servicios mútuos, una complicidad silenciosa..." ("La brújula de los viajes emocionales").
El silencio acerca  las almas que sólo buscan vivir en sintonía: "hay un silencio a veces entre nosotros, un lenguaje que abdica del sonido para ser sólo la voz del alma" (Rui Polónio Sampaio).
Si no estamos bien por dentro nos orientamos hacia la actividad constante y el hablar compulsivo, cuando saber escuchar es el mejor remedio contra la soledad, por eso recibimos tanto cuando damos.
Para poder enterarse de lo que quieren los demás, hay que saber guardar silencio. A mí me pasa lo que a Xenócrates, me he arrepentido algunas veces de haber hablado, jamás de haber permanecido callada, cuanto más habla una persona menos se le escucha.
Dejo aquí este elogio del silencio que leí en alguna parte y suscribo: "El hombre supera al animal con la palabra, pero es cuando sabe callar que se supera a sí mismo".

obra de Lilla Cabot Perry
   

miércoles, 25 de agosto de 2010

¡ ARRIBA LOS CORAZONES !







acuarela de Georges Braque


"Las malas horas responden a una vaciedad que ni siquiera  es un vaciamiento ni un dulce vacío. Son amargas, difíciles de gestionar, de sobrellevar, son implacables. Sin embargo, las malas horas también constituyen para cada uno la ocasión de valorar a los demás. Semejante vaciedad convoca a no dejar que el resto del día se pueble de nubes negras.Tanto anonadamiento nos conduce a reconocer la hermosura de aquel café o de aquella palabra, plenos de sentido. Paralizar las horas malas hace que, delimitadas, nos permitan disfrutar las otras, deambular y seguir caminando.Tener una hora mala resulta fecundo si uno se cita con ella, sin miedo, concitando ahí el desánimo, sin limitarse a depender de su dominio. Se trata de afrontarla y de propiciar que no nos doblegue, ni se apodere de nosotros — y no habrá temor a sentirse desolado, a encontrarse frágil y abatido." Angel Gabilondo.

Si no damos la cara a los problemas para intentar resolverlos como sea posible, los llevaremos siempre en la maleta allá donde vayamos buscando esquivarlos.
No hay que cerrar nunca la puerta a la ilusión y aunque a veces nos rendiríamos, tenemos que seguir arriesgándonos a vivir: "La esperanza no es la certeza de que algo saldrá bien, sino el convencimiento de que algo tiene sentido, independientemente de sus resultados" (Vaclav Havel)
No podemos perder la visión global de la vida durante los tiempos malos, cuando algo se nos rompe por dentro hay que empezar cuanto antes a buscar la salida al dolor.
Volveremos a derramar otras lágrimas, pero también volveremos a encontrar una y otra vez un espacio para la esperanza.
  
óleo de Kyffin Williams




martes, 24 de agosto de 2010

PORTUGAL MÍO




óleo de Almeida Negreiros ( "Fernando Pessoa")



Cuando el padre de Saramago se despide de los árboles de su huerto abrazándolos uno por uno  antes de retirarse a morir, retrata el ser y el sentir de muchos portugueses, gente de la tierra, auténtica, de verdad: " Esta tierra es mía" porque la llevo en el corazón, porque aquí nací y aquí quiero  morir, porque a ella me doy y de ella recibo la paz y mi razón de existir, porque en ella encontraré  el bienestar que la vida tenga a bien regalarme.
Sin amor no habría "rincones", los rincones, los nuestros, los que dan sentido a todo y son el cobijo del arraigo y la felicidad.
El Fado portugués es triste pero también es un himno a la grandeza de tener corazón y usarlo — como dice Antonio Gala, "el que no ama siempre tiene razón, es lo único que tiene!" 
Los portugueses prefieren la ternura a la violencia y a la sangre: en las corridas no existe la suerte de matar, el toro sale vivo de la plaza, vienen las vacas "madrinas" a recogerlo y se va con ellas. La muerte como espectáculo no gusta.
La Revolución de los claveles fue un ejemplo de civismo: ni una revancha, ni un ajuste de cuentas. El pueblo se echó a la calle firme, digno, pero sin rencor, con la esperanza puesta en un mañana mejor y sin ningunas ganas de mirar atrás y regodearse en el dolor y la sinrazón. El ejército se unió en masa a los golpistas y se pasó de la pesadilla del fascismo al sueño de la libertad sin derramar una gota de sangre.
Los portugueses son cívicos,  limpios, honrados, hacen bien su trabajo, ya sea una casa o un queso, aprecian la calidad y tienen sentido de la estética, además de educados, con modales, de tratarse de usted y hablar bajito.
Ser portugués de ley es tener por sello de origen la decencia y la nobleza de corazón.
Esto fue lo que yo vi en mis padres, en toda mi familia y en las gentes que traté durante mis primeros veinticinco años, y con esto  es con lo que quiero quedarme! 


óleo sobre tela de André Gonçalves

viernes, 13 de agosto de 2010

EL EFECTO MARIPOSA




                                                          


J.Gleick hizo del Efecto Mariposa un afortunado símil al explicar la teoria del caos sugeriendo que un aleteo de mariposa  puede provocar un tsunami al otro lado del mundo. 
Fué un ejemplo que hizo fortuna, porque es extrapolable a casi todo en la vida: está claro que los acontecimientos funcionan en cadena, por eso pequeñas cosas  irrelevantes, a las que no damos importancia alguna, pueden ser el principio  de las situaciones  más extremas, tanto en lo bueno como en lo malo, como si casi todo fuese fruto de algo aparentemente casual — lo mismo si nos toca la lotería como si tenemos un accidente,( ¡un suponer!): una pandemia puede  empezar inocentemente en un corral de China, una guerra va empezando poco a poco — como en un mar de fondo, y el Titanic se hundió tras una serie de dramáticas casualidades, entre ellas el exceso de confianza y de prepotencia de unos pocos...
Nada ocurre porque sí, y lo mismo acontece con nuestras pequeñas vidas: con los años uno echa la vista atrás, y es capaz de reconocer los momentos que fueron clave, con la misma claridad de los  dibujos de un mapa : el si o el no de aquella vez, el enamorarse en la niñez de aquella persona que no  volvimos a ver, pero que nos cambió los gustos y los esquemas mentales para siempre, aquella situación que nos llevó a hacer esto o aquello, que luego trajo lo otro, y después lo de más allá, y así hasta el presente, como en un efecto dominó — o mariposa, el nombre es lo de menos...
Nunca se me olvidará una plomiza tarde de viento caliente y cielo de nubarrones amenazando tormenta, en que yo, con veintidos años y la carrera recién terminada, sintiéndo-me muy vieja (!) y muy perdida, más sola que la una, me vi en una ciudad "gigante", donde iba a dar clases, y tenía que buscar un piso: en un momento dado me encontré en un cruce de quatro esquinas, y tuve que dicidir por qué calle tiraba, sabiendo que  seguramente estaba eligiendo mi destino. Nadie se puede sentir a gusto en un momento así, con esa sensación desoladora de que está jugando todo su futuro a una carta, en algo tan aparentemente irrelevante como tirar para la izquierda o para la derecha! Aun puedo recordar el frío que sentí por dentro, como un desangelado vértigo existencial...
Al final del camino de la vida, un dia llega ese momento en que  uno se dá cuenta de que fue el aleteo de una mariposa cualquiera  lo que nos colocó en el sítio en que nos encontramos, con todos nuestros aciertos y nuestras equivocaciones enredados en la misma madeja, que nosotros hemos tejido solos a lo largo de los dias,a la sombra de la casualidad y de la buena o la mala fortuna...

       "   ...Se em certa altura
             Tivesse voltado para a esquerda em vez de para a direita;
             Se em certo momento
             Tivesse dito sim em vez de não, ou não em vez de sim;
             Se em certa conversa
             Tivesse tido as frases que só agora, no meio-sono, elaboro-
             Se tudo isso tivesse sido assim,
             Seria outro hoje, e talvez o universo inteiro
             Seria insensìvelmente levado a ser outro também.

             Mas não virei para o lado irreparàvelmente perdido,
             Não virei nem pensei em virar, e só agora o percebo;
             Mas não disse não ou não disse sim, e só agora vejo o que 
                                                                                           não disse."
                                          
                             (Fernando Pessoa, Álvaro de Campos)

        ....

jueves, 12 de agosto de 2010

TANGO






óleo de Avtandil Makharoblitze


Siempre me encantó el tango, declarado hace un año Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Me conmueve la cadencia mortificada del bandoneón, capaz de acompañar todos los estados de mi alma, ese compás persistente y obsesivo que de súbito se descuelga en un requiebro imprevisto, como si todo quedara bajo sospecha, para luego volver a latir con la fuerza de un corazón lleno de rabia.
Me gusta el tango, sensual, transgresor, socarrón, amargo sin victimismos, bello y altanero.
Me gusta el tango, nacido donde tenía que nacer, en los bajos fondos, donde hay que pisar fuerte para poder soportar las investidas del destino, ahí donde nadie te da nada para enfrentarte al mundo, y no queda más remedio que sacar de dentro lo peor y lo mejor, como si la función fuese una tragicomedia , porque la vida, al fin y al cabo, siempre es un cambalache


    ....verás que todo es mentira, verás que nada es amor....


Ayer por la noche volví a ver Al Paccino bailar en " Esencia de Mujer", donde un viejo cansado y ciego, por un momento renace de sus cenizas con ese tango espléndido que nos sobrecoge.
Cuando me quedé dormida vino a mí un duende que me regalaba un sueño: "un minuto - me dijo - para ser lo que quieras".
Y entonces yo le pedía:
Hazme una mujer joven y bella, alta y rotunda, esa mujer que nunca fui, con unos inmensos ojos negros y una inmensa cabellera recogida en un moño bien estirado, para lucir en todo su esplendor una cara hermosa. Quiero una falda roja de raso muy ceñida, por la rodilla, con una enorme raja lateral, para enseñar  mis piernas bonitas bajo unas medias negras de rejilla. Dame unos senos altos e duros,  una cintura de avispa y unos tacones de vértigo.
Quiero también un sujeto a mi altura, tú ya me entiendes, de porte viril y hombros cuadrados, que sepa pisar fuerte enfundado en su traje negro, con el pelo engominado y el ala del sombrero tapándole de lado la mirada canalla, hecha con el fuego de la pasión y el frío de la faca, y con esa sonrisa que gastan los que se saben guapos con las mujeres que son guapas y lo saben.
Quiero bailar con ese hombre el tango más bello: 
¡El tango de mi vida, ese que no bailé nunca!


...Y me desperté sin haberlo hecho, ¡porque con tanta exigencia, se me acabó el tiempo!



domingo, 8 de agosto de 2010

A LOUCURA DE AMAR




                                           



Quando tinha vinte anos, li a novela de Somerset Maugham "Servidão Humana", que venho citando desde então entre os meus livros favoritos, porque sem dúvida  foi para mim uma das leituras  que me mais me chegou, é  uma belíssima exaltação do amor irracional , cego e insensato. 
 Emociona, mas não convence, pois na vida real  essas  grandes paixões  não correspondidas, cada vez encontram menos cabida.
Trata-se das desventuras de um homem coxo, um médico muito inteligente e culto, sensível e generoso, introvertido e cheio de complexos. Apaixona-se perdidamente por uma mulher vulgar, magra e macilenta, grosseira e quase analfabeta, à qual suportará  humilhações de todo o tipo , sendo explorado  material e sentimentalmente, e vítima de chantagens emocionais, traições e humilhações constantes.  Quando por fim essa pessoa, Mildred, lhe faz o favor de deixá-lo, porque já conseguiu arruiná-lo completamente, Philip Carey encontra uma vida agradável ao lado de uma mulher valiosa em todos os sentidos, que sabe querer e apreciar as suas enormes qualidades.
 O livro acaba com  um passeio tranquilo do protagonista por uma rua transitada, onde de repente avista uma mulher de costas que confunde com Mildred , e o coração ainda lhe estremece, o que lhe faz compreender que nunca deixará de amá-la completamente.
 Estas histórias tão comovedoras e masoquistas, são cada vez menos possíveis numa  sociedade  laica e informada, onde se procura sofrer só o imprescindível, que às vezes infelizmente, já é bastante!
No entanto ainda há por desgraça demasiadas pessoas, sobretudo mulheres, que amam com cobardia, que às vezes tardam demasiado tempo em compreender que se o amor não aporta uma satisfação pessoal , é porque não vale a pena, não compensa, e que devemos arrancar do coração a quem  não nos  provoque mais que amargura.
O amor incondicional não é inteligente, há sempre condições inegociáveis —  o respeito, o carinho, a comunicação!  "Negar palavras implica abrir distâncias" (M. Benedetti)
A pessoa que quer de verdade, não deve  jogar com as debilidades do outro , fazer sofrer sem necessidade é incompatível com o amor verdadeiro — por isso todo o sentimento que não dá asas escraviza, situa-nos num servilismo indigno que nos mina a auto-estima!
Quando se entra no inferno da dependência afectiva, é quase sempre por  temor a enfrentar-nos à vida e a nós próprios, o que acabará  por provocar-nos mais ansiedade, e que a outra pessoa possa abusar fàcilmente dessa situação de inferioridade que nós mesmos criamos, pois a dependência afectiva  não nos deixa crescer por dentro!
Outro dia falarei  talvez de  "amores amorosos"... mas já que vou de pessimista, deixo uns versos de Eugénio de Andrade, que têm  toda a beleza poética de um irremediável e frio desconsolo...  

                   A tua vida é uma história triste.
                   A minha é igual à tua.
                   Presas as mãos e preso o coração,
                   enchemos de sombra a mesma rua.


                   A nossa casa é onde a neve aquece.
                   A nossa festa, onde o luar acaba.
                   Cada verso em nós próprios apodrece,
                   cada jardim nos fecha a sua entrada.
                   

miércoles, 4 de agosto de 2010

A FORÇA INTERIOR






O filme a que pertence esta imagem intitula-se "O Milagre de Ana Sullivan" , e é duma beleza que chega muito dentro, eu vi-o há muitíssimos anos e nunca o pude esquecer, é desses que nos deixam uma marca para sempre, pelo que nos emocionam e pelo que nos ensinam.
Trata-se da história real da americana Helen Keller :  vivia num mundo de silêncio, escuridão e raiva, até que, aos seis anos de idade, chega à sua vida outra grande mulher, Ana Sullivan, que conseguirá rescatá-la desse horror.
Com o tempo Helen acabará convertendo-se na grande mulher que foi, culta, abnegada e generosa, optimista e valente.
No filme é palpável a importância que jogaram  o amor e a ternura física nesse processo tão complicado de partir em mil pedaços o isolamento e a solidão brutais de um pessoa que não podia ver nem ouvir, impossibilitada portanto de estabelecer uma mínima relação com o mundo que a rodeava!
Será a força do carinho, da bondade e da inteligência, que triunfará uma vez  mais e conseguirá derrubar todas as barreiras.
Helen Keller escreveu vários livros, deixo algumas das suas sábias reflexões:

— É maravilhoso ter ouvidos e olhos na alma.
— Nenhum pessimista abriu jamais um novo céu para o espírito humano.
— Não renunciarei a fazer o que posso, só porque não possa fazer mais.
— Pior do que não ter vista é não ter visão.
— Tudo o que amamos nos pertence de certa maneira.
— As melhores coisas do mundo, há que senti-las com o coração.
— Deve tomar-se a vida como uma aventura ousada.

E quero recordar aqui também  outro grandíssimo exemplo de superação pessoal, a espanhola Irene Villa, que tem agora  uns esplêndidos trinta  anos:
                                           
                                                  
Aquele 17 de outubro, a todas as pessoas de bem que vivíamos em Espanha,  se nos encolheu a alma , porque vimos em directo pela televisão como uma bomba-lapa colocada num seiscentos tinha destroçadas no chão a uma mulher e a sua filha, uma linda criança de doze anos, que a mãe ia levar ao colégio, como todos os dias.
Sou muito consciente que há millhões de dramas e millões de heróis anónimos, que ninguém sabe do que é capaz até que a vida lhe põe à prova, que todos levamos dentro um herói ou um velhaco, que de repente  todos podemos tropeçar com uma situação de pesadelo e viver a nossa particular apocalipse.
Sei-o bem, sim, mas é que aquele horror  foi de todos nós, quem pôde conciliar o sono naquela noite, com uma criança no hospital a quem a maldade de um etarra tinha arrancado as duas pernas e três dedos da mão, e aquela senhora, aquela mãe, sem uma perna e um braço, que também nos deu uma lição de inteireza moral e amor à filha, que pôde com tudo?
A partir daquele dia aziago, a vida da Irene e da sua mãe, María Jesús Gonzalez, são um exemplo permanente de valentia e de espírito de superação: esta jovem não para, é licenciada em psicologia, militante activa de causas humanitárias, viaja, disfruta da vida, é desportista — até se atreve a esquiar! — e sempre com um sorriso nos lábios. Só ela saberá quantas vezes teve que descer aos infernos e voltar a subir , isso sim: cada vez mais forte e triunfadora sobre a adversidade, que não conseguiu abatê-la.
Está a demonstrar-nos todos os dias que há quem faça mais sem as pernas que outros, eu incluida, com todas as peças no seu sítio...
Bravo por Irene Villa, que ainda tem muitas lições para dar-nos ao largo da sua vida, que auguro longa e plena.
Como disse Gloria Solé, pode-se roubar quase tudo a uma pessoa, excepto a atitude que decide adoptar ante o destino.