miércoles, 28 de junio de 2017

NOSOTROS Y NOSOTRAS




obra de John Bellany


Ser de izquierdas y muy progresista no implica estar de acuerdo incondicionalmente con los políticos de turno, y menos que nos castiguen con unos discursos farragosos y cansinos, plagados de masculinos y femeninos hasta ponernos de los nervios, en el convencimiento absurdo y pueril de que así se hacen con el voto de las mujeres. 
Si el tristemente famoso slogan electoral Todos y Todas ofendía la inteligencia, han conseguido superarse a sí mismos poniendo muy de moda (entre ellos, claro), ese vergonzante nosotros y nosotras, que algunos - en este caso los machos, usan sin percatarse, aunque parezca imposible, de que están cambiando de sexo. Nada menos.  
Como el ser humano tiene la buena o mala costumbre de adaptarse a casi todo, nos vamos convirtiendo poco a poco en gilipollas. Y gilipollos. 
Parece cosa menor, pero no lo es tanto, pues dice mucho del nivel intelectual y hasta moral que se gastan algunos, y algunas, ahora sí.
Como dice mi admirado Sándor Márai, "¡Cuantos pequeños detalles forman a una persona!" (La Mujer Justa).
Sería el momento de que Pablo Iglesias, si yo le importase, me dijese que no he leído a Márai, como le espetó a Albert Rivera en el Congreso, cuando este citó a Camus... Sepa usted que estuvo muy poco afortunado, Mr Iglesias, por acusar sin pruebas, por pedante y por maleducado. Así. Y además: no está escrito que haya que conocer integramente una obra para que nos inspire, en la vida no todo es leer mucho. 
Aquí le dejo una cita del inconmensurable Karl Marx sin haberme zampado todo El Capital, también se lo digo:
"Ya Don Quijote hubo de expiar el error de imaginar que la caballería andante era igualmente compatible con todas las formas económicas de la sociedad". (Tomo 1. Vol III)