sábado, 29 de diciembre de 2012

EL ESPEJO








" A todos los que vinieran a visitarme les pondría una condición: no hacer nada que no fuese sincero. Si no tendrían que irse a otra parte. (Salinger, El Guardián de los Sueños)

Entre una persona y un espejo la relación es siempre personal e intransferible, en él uno se busca y se encuentra, para bien o para mal, mientras que el resto del mundo permanece de este lado y basta mirar para verlo.
Allá al final de la inocencia, cuando dejamos de ser niños, el espejo un día, bajo nuestra escrutadora y ansiosa mirada, nos descubre fríamente la verdad de nuestra condición: eres feo, eres horroroso o pasable, resultón, vulgar, tienes o no tienes arreglo, eres un Adonis o una Afrodita, vas o no vas a tener el mundo a tus pies por un rato, etc.
Luego el espejo sigue acompañando día a día nuestro recorrido con una sinceridad descarnada e indiferente, y cuando llega ese tiempo en que todos empiezan a decirnos que "estamos estupendos", solo él nos desvela la verdad sin compasión ninguna. Para entonces conviene tener muy claras algunas cosas, no vaya ser que nos apetezca romperlo — o sea rompernos...
Es una lástima de que no haya ninguna forma de vernos también por dentro y que la cara no refleje casi nunca la hipocresía, la crueldad, la estupidez, ni tan siquiera el sufrimiento o la desesperación. Nada de nada, casi nunca la cara es el espejo del alma.
Una vez me sentí muy mal, caminaba por la calle como si fuese arrastrando de un hilo mi vida por el suelo, como si fuese un perro sin dueño y a la deriva. De repente me vi en el espejo de un escaparate y tenía la cara de siempre, por lo que sé muy bien que el dolor no se puede medir por la expresión de un rostro.
A veces sueño con un mundo sin espejos, sin el inmenso agujero negro de las formas, sin el cráter hirviente del desamparo. Un mundo de verdad. 


óleo de Caravaggio

viernes, 21 de diciembre de 2012

FELIZ NAVIDAD CON BACH





Mosaico bizantino de Ravena



miércoles, 19 de diciembre de 2012

DESOLACIÓN





foto de Alba Henriquez


Leo en El País Semanal: "El mundo necesita presencias consoladoras: (...) Cuando pensamos mucho sobre lo que no funciona, nos agotamos mentalmente y acumulamos malestar. (...) Para crear un entorno entusiasta y motivador es necesario cambiar el discurso basado solo en lo que no funciona". (Miriam Subirana)

Estos consejos siempre vienen bien para intentar cambiar el rumbo lastimero que se va adueñando de la mayoría de nosotros a medida que la pobreza, por no decir la miseria, nos va rozando más de cerca y ya nos resulta imposible obviarla: está aquí, convivimos con ella, ha venido para quedarse, no la encontramos en la calle o en la cola del super, en esa mujer sin edad que nos remueve el sosiego, porque a las 10 de una noche destemplada de viento y lluvia, avanza hacia la caja solamente con un bote de gel dermatológico (!) y una triste pizza congelada, tan triste como su mirar cansado y ausente. Lleva una niña de la mano que aun no perdió la sonrisa, pero que enseña los dientecitos rojos de sangre como un vampiro (carencia de vitamina C?!).
Una vez "a buen recaudo" en el calor del salón, sale en las noticias otra mujer (ya van unas cuantas, y hombres también) que fueron a desahuciar de su piso y tomó la drástica decisión de salir sí, pero por la ventana, hacia el vacío, la nada, hacia el olvido. 
No podemos hacer un monólogo de pensamientos y palabras que no aportan soluciones, pero tenemos la obligación moral de involucrarnos en lo que está pasando en nuestro entorno, de sentirnos todos responsables de que la cola de la beneficencia sea la más larga, que en muchas casas la Navidad vaya ser motivo de tristeza en lugar de alegría e ilusión, que cada vez haya más gente sin esperanza.
El pez gordo sigue comiendo al chico en una dinámica infernal que se pierde en la noche de los tiempos, solo que los hombres no son peces y no lo hacen por una ley natural de supervivencia — somos personas que no podemos sentirnos orgullosas de serlo, porque somos lo peor: impresentables, cobardes, crueles, manipuladores, egoístas, indecentemente insolidarios.
Siempre hacemos pagar a los más indefensos y débiles, entre todos estamos mandando diariamente familias enteras hacia la desolación.


foto de Bariloche

miércoles, 12 de diciembre de 2012

domingo, 9 de diciembre de 2012

DE CARADURAS Y SIN VERGÜENZAS







Tengo la creencia de que la avaricia como tal es simple y llanamente una "desviación de la cordura", una adicción patológica, como pueda ser la ludopatía, la megalomanía o cualquier otro trastorno mental.
Las personas que con un status económico pasable se escaquean a la hora de vivir, de hacer un viaje o una extravagancia, o incluso de invitar un amigo a un café, tienen algo de enfermizo, y como tal me inspiran lástima. 
Sin embargo ser ladrón ya es otra historia, sobretodo esos de guante blanco, mandamases que no saciados con sus sueldos de infarto y todos los gastos pagados, se dedican a avasallar y a acumular bienes sin mesura, a estafar y robar con un ansia que les hace perder la dignidad y la honra, el patriotismo y todo lo que hay que perder en una persona de bien.
Una vez denunciados ante la Justicia — los que lo son, que por desgracia son pocos comparado con los que hay — aparecen ante los medios con una infame sonrisita que a mí me hiela la sangre: con la que está cayendo en este país, estos personajillos tienen la desvergüenza de mostrarse contentos y orgullosos de ser unos saqueadores y unos corruptos, y de tener lo robado a buen recaudo en paraísos fiscales, indiferentes a la sangría que eso representa para España y los españoles. En lugar de tener sus rostros desencajados ante tan graves acusaciones, enseñan las blancas dentaduras en unos caretos bajunos y provocadores, orgullosos de ser tan listillos y mamones, sintiéndose los amos del mundo por lo mucho que han podido llegar a robar.
Envidio el talento, la inteligencia, el coraje, la clase, una cultura vasta, incluso la belleza física: en contra estos ejemplares tan insignificantes a todos los niveles ( normalmente son vulgares hasta por fuera), solo pueden inspirar asco.

"El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo", Séneca.


escultura Fang del s. XIX

miércoles, 5 de diciembre de 2012

domingo, 2 de diciembre de 2012

VALE LA PENA






foto de Linda Moore

¿ Valió la pena?
Todo vale la pena
si el alma no es pequeña.
                 Fernando Pessoa


Cuando llega la edad del balance, de hacer "inventario", de poner a un lado lo bueno y al otro lo malo y sacar conclusiones, de saber si llegamos adonde íbamos o por el contrario nos equivocamos de aspiraciones o de camino, surge la pregunta que nos da sentido: ¿valió la pena la vida?
Más allá de los desengaños y las zancadillas que pone el destino, las horas malas, las penas, los fracasos, las injusticias, los miedos, las incertidumbres, las impotencias, las rabias, ¿realmente ha valido la pena?
La respuesta es siempre una decisión personal, el saldo es positivo o negativo según cada uno : es conveniente tener reunidas en el lado del haber muchas pequeñas joyas que cuenten como un tesoro, afectos, recuerdos, palabras, gestos, risas, sabores, olores, música, amaneceres, bosques encantados, pájaros, flores, primaveras, veranos, otoños e inviernos — porque la vida nunca es solo el momento que pasa, que siempre acaba por pasar.
Por muy malo que sea el ahora, por irrespirable que sea el aire en que nos estamos ahogando y muy oscura la noche, aún así podemos sentir que queremos avanzar si hemos aprendido a abrir ventanas por donde vuelva la luz.
Es nuestra capacidad de ilusión y asombro la que hace de la existencia una historia habitable y auténtica, digna de ser vivida, aunque caprichosa.
Cuando el mundo se nos derrumba nos queda volver a rehacerlo desde el sosiego y la cordura, que es lo que nos mantiene preparados para afrontar todo lo que nos venga encima.

óleo de Paul Serusier

miércoles, 28 de noviembre de 2012

domingo, 25 de noviembre de 2012

ULYSSES DE JAMES JOYCE










"Quedaban las condiciones genéricas impuestas por la ley natural, en cuanto distinta de la ley humana, como partes integrantes de la totalidad: la necesidad de destrucción para procurarse sustento alimenticio: el carácter doloroso de las funciones últimas de la existencia individual, los sufrimientos del nacimiento y la muerte: la monótona menstruación de las hembras simiescas y (especialmente) humanas, extendiéndose desde la edad de la puberdad hasta la menopausia: los inevitables accidentes en el mar, en las minas y fábricas: ciertas enfermedades muy dolorosas y sus consecuentes operaciones quirúrgicas, la locura hereditaria y la demencia congénita: las diezmadoras epidemias: los cataclismos catastróficos que hacen del terror la base de la mentalidad humana: los trastornos sísmicos cuyos epicentros están situados en zonas densamente pobladas: el hecho del crecimiento vital, a través de convulsiones de metamorfosis desde la niñez hasta la decadencia", etc. ( Episodio 17)

Llevo media vida releyendo el Ulises a ratos y siempre me siento un poco más inteligente por momentos, es una de esas lecturas que me hacen notar mi mediocridad intelectual, lo que no deja de ser positivo para la lucidez...
Joyce escribe con la autenticidad brutal del propio pensamiento, deja que este fluya libre, sin el filtro de la mesura que nosotros mismos nos imponemos a la hora de expresarnos, (es más fácil expresar sentimientos escribiendo que de viva voz, pero lo más dificil de todo es captar lo que pensamos, lo que nos lleva de una cosa a otra con la rapidez de un rayo); atrapa las ideas sin elaboraciones subconscientes y juega a ser lúcido entre la ironía descarnada y una técnica narrativa que supuso un antes y un después en el discurso literario.
Leer la obra traducida como hago yo, significa perder parte de la brillantez estilística de las metáforas y juego de palabras, las alegorías, los  simbolismos, las citas — una riqueza que sospecho se empobrece como leyendo Pessoa en francés o Dante en ruso, un suponer.
Aun así, y desconociendo también la doble lectura épica de las andanzas de una gente muy corriente, me deslumbra este 16 de junio tan largo que tardó más de veinte años en ser escrito, porque como dijo Lope de Vega a propósito de Góngora, " sea lo que fuere, yo he de estimar y amar al divino ingenio deste Cavallero, tomando del todo lo que entendiera con humildad y admirando con veneración lo que no alcanze a entender"  ...
Laberíntico, nihilista, cínico, soez, implacable y amargo, es a la par divertido y por veces tierno, con una complicidad con los protagonistas que camufla  de indiferencia.
Inspirado en la estructura de la homérica Odisea pero también seguramente en su forma de empinar el codo y en una vida personal durísima de principio a fin, es como si en lugar de escribir "desescribiese" las historias, estepario, rompedor y sin embargo partícipe de las miserias subyacientes en toda la condición humana.
Dijo Cartius que Joyce "deflagra la cultura de la humanidad, que la convierte en cenizas como en una catástrofe cósmica" (!)
Carl Yung va más allá: "el autor es esquizofrénico como su hija Lucía, solo que en su bajada al fondo del río, él sabe bucear y ella se hunde irremediablemente".
Supe que estaba delante de un escritor fuera de serie cuando vi magistralmente representado en teatro, por lo tanto hecho palabra sonora — esa tan difícil y traicionera — el insuperable monólogo interior de Molly Bloom.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

domingo, 18 de noviembre de 2012

EL PIQUITO DE ORO






óleo de Federico Beltrán Masses


Olga y María sacaron la carrera juntas siendo siempre muy amigas, llegadas de sendos pueblecitos en la sierra, pizpiretas y cabales, listas, simpáticas y alegres. Parecían hermanas, pequeñas y redonditas, acompañadas de sus "chevaliers marchants" altotes y flacos, con una sana bondad del tamaño de sus piernas interminables.
Un día a Olga, cuando su novio ya estaba haciendo la mili, se le cruzó en el camino otro muchacho, bajo y corriente, con la única particularidad de que era estrábico y nunca sabías bien si te miraba  o desmiraba, que era lo suyo, pues solo veía a quién quería ver. Eso sí, era muy "brillante", tanto que llegó a juez del Tribunal Supremo en menos que canta un gallo.
En las tertulias de café no dialogaba, monologaba, daba mítines, donde él estaba estaba él y alrededor todo era silencio...
Deslumbró a tal punto a mi querida compañera, que un día ella me dijo que "si no lo hubiese conocido nunca sabría lo que era la pasión". 
Se casaron y tuvieron dos hijos, igual que su amiga María, con la que iban también de vacaciones, los ocho siempre juntitos, de acampada en sus caravanas respectivas.
Fue precisamente al final de un verano en que Olga no se apercibiera de nada extraño que su marido le comunicó sin calentamiento previo que se marchaba a vivir con María, que se amaban y que no había marcha atrás.
La pobre mujer no daba crédito a lo que estaba pasando mientras le veía empaquetar sus pertenencias con un doble puñal clavado, por el   rechazo brutal y sin parches de un hombre que creía que la amaba como ella a él y por la traición cobarde de su amiga del alma.
Salió como pudo de este mazazo, frustrada pero siempre con la esperanza de que él iba a volver en cualquier momento y allí estaría ella para recibirlo con los brazos abiertos (tal como le hizo saber más de una vez, para mi asombro).
Sin embargo el primero que tocó a su puerta todo empapado una tarde en que llovía a cántaros, fue su antiguo novio, suplicándole que volviese con él, que nunca había podido olvidarla ni superar el dolor de haberla perdido.
Olga le miraba perpleja, pasados más de veinte años, mientras notaba por dentro como se le iba apagando aquella soledad insoportable y el ruido de la lluvia en los cristales empezaba a sonar a calor y alegría.
"Si quieres podemos intentarlo de nuevo, rebobinar", le dijo,"aunque mi corazón siempre estará dividido".
Aquél día empezó a ser otra por dentro, aprendió qué es sentirse bien como mujer y tener de verdad un compañero con el que sacar partido a todas las pequeñas cosas de la vida. 
He aquí que pasado un tiempo el que se le acerca es el padre de sus hijos, ese hombre que le había robado el alma: ella le miraba como si le estuviese viendo por primera vez, gris, oscuro, prepotente, cruel, incapaz de amar, sin una conversación de puertas para dentro, autoritario y distante con los hijos, exigiéndoles siempre más, con esa mirada extraviada que de repente le dio frío. Aunque no se arrepentía de haberle amado tanto, en aquél momento se daba cuenta de que no era a él que había entregado su corazón, era a otro, a alguien que solo existía en su imaginación y al que seguía queriendo.
Solo acertó a decirle que era demasiado tarde, que no le guardaba ningún rencor y le deseaba lo mejor y que para ella siempre sería el padre de sus hijos.
Había estado soñando media vida con aquél momento y cuando llegó no sintió más que lástima, por él, por ella, no sabría decirlo, ¡ya qué mas daba!
Aún le quedaba otra visita, solo unos días después: abrió la puerta y se encontró con María, que quería su perdón antes de morirse. Lloraron de emoción, rieron de pena, revivieron lo bueno y lo malo, no volvieron a separarse hasta que a María le tocó partir, en sosiego, tan serena y pura como cuando llegó de la sierra y se hizo amiga del alma de Olga, y ambas eran dos alegres muchachas llenas de vida, pizpiretas y redonditas.



óleo de Renoir


miércoles, 14 de noviembre de 2012

domingo, 11 de noviembre de 2012

ABAJO LA PREPOTENCIA








Tenemos la mayoría de los humanos una inteligencia media, unos conocimientos medios, ahora ampliables por ordenador, unas cuantas cualidades y unos cuantos defectos, una capacidad de amar y también de odiar, de dar pero también de pedir, enfín, vamos manejando como somos capaces nuestra pequeña condición. Con la salvedad de los que lo saben todo, de los que van sentando cátedra por ahí cada vez que hablan, encantados de sí mismos y de la sapiencia que lucen sin pudor alguno en discursos tan rimbombantes como vacíos. Como "es más difícil destruir un prejuicio que un átomo" ( Einstein), tenemos las sociedades que nos merecemos, unas más desarrolladas que otras según su grado de cultura y de espíritu crítico.
Hoy tengo en mente dos ejemplos recién salidos del horno:
El primero, las declaraciones de un tal Gran Muftí de Arabia Saudí pidiendo a sus fieles que "dejen de rezar contra los Estados Unidos, porque las catástrofes meteorológicas que ahí se producen perjudican también a la colonia musulmana residente en ese país".
Sobran los comentarios, queda la esperanza de que no convenza a todos los fieles de que los desastres naturales ocurren por sus rezos, donde y cuando ellos piden a Alá. Por muy gran muftí que sea, deseando desgracias y agradeciendo el dolor ajeno no hace otra cosa que pisotear su propia religión.
El segundo caso es el de una mujer representando el PP ayer en un debate televisivo a propósito de la resolución del Tribunal Constitucional del recurso presentado por este partido hace siete años en contra del matrimonio de personas del mismo sexo. Desde entonces se han casado en España más de 30000 parejas, con la única consecuencia de su mayor felicidad sin perjuicio de nadie, al revés, pues suelen ser personas especialmente amables y sensibles. Muchos tienen uno o dos niños que colman de amor y cariño, unas veces adoptados y otras siendo hijos naturales de uno de ellos. Pero he aquí que esta señora, con ese aire complaciente de quién se siente en posesión de la verdad absoluta, le explicaba a una pareja de homosexuales que tenía delante, felizmente casados y padres de un niño, que lo suyo no podía ser, que ellos no podían nunca tener un hijo "natural", pásmense, porque parece ser que va contra las leyes de la naturaleza una criatura engendrada en un óvulo fecundado por un espermatozoide fuera del matrimonio convencional.
Y yo me pregunto qué será mejor para esta dama, más natural, ¿acaso un niño que crezca sin afecto, maltratado, explotado de múltiples formas, todas monstruosas, robado a su progenitora nada más nacer para disfrute de gente con posibles y sin escrúpulos?
Nunca he visto esta gente tan conservadora y defensora de lo "normal" rasgarse las vestiduras por los temas sangrantes que atentan contra las más elementales leyes de la dignidad, y que por encima perjudican a mucha gente. Tienen una forma muy suya de defender valores.
Transmitía tanta soberbia desde la estupidez que cambié de canal, porque me conozco demasiado el cuento y prefiero mirar hacia horizontes más limpios y más puros, respirar muy hondo e ir a la cama con la satisfacción de que al fin y al cabo estas mentalidades ruines van perdiendo suelo.
Me niego a estas alturas, que me impongan desde fuera el estado emocional con que debo ir a dormir.
Prefiero no escuchar sandeces; a lo mejor es que me estoy haciendo vieja, que también es posible...

Atardecer de Otoño en Paris

jueves, 8 de noviembre de 2012

lunes, 5 de noviembre de 2012

TIEMPOS DIFÍCILES







obra de M.C. Escher



La novela de Dickens ocurre en una ciudad imaginaria pero creíble de calles iguales, habitadas por gentes iguales, que hacen unas vidas exactamente iguales ahora que hace un año o dentro de otro. Lo cotidiano, diabólicamente organizado, no deja lugar a la libertad y a la improvisación, la gente se refugia en las formas frente al vacío espiritual del mundo —  lo mismo da un Ministerio que un Banco o una Iglesia. Con una salvedad: el mundo del circo, lleno de color y fantasía, donde las acrobacias del corazón liberan de grotescas ataduras, del obsceno ruido cacofónico de las existencia convencionales.
La pequeña Sissy Jupe, abandonada por su padre, se hace acróbata y se convierte en un ser sin prejuicios ni mezquindades. Esta niña me caló muy hondo, porque tener alma de payaso es lo que a mí me sostiene, en la risa y en el llanto, como si la pureza de lo que soy solo me viniese de dentro, en una estética abstracta de recónditos caminos que siempre me llevan hacia una luz.
"Lo bello es feo y lo feo es bello", gritaron las brujas de Macbeth.
Es el rey que necesita al bufón. La ironía de Dickens quizá sea el refugio de su alma extremadamente sensible ante la crudeza de la vida, que es fácil o difícil según lo que le toca a cada uno. 
Dijo Platón que cada lágrima enseña a los mortales una verdad, por lo que quién más sufre sería quién más sabe.
Los subyugadores, los de Dickens en el XIX, los de ahora y los de siempre, tienen muy asumido eso de que "tú eres lo que posees", entrando en un círculo infernal de competitividad y autosuficiencia que no les libera de acabar como todos, pero más frustrados y solos. Pero la buena noticia es la tendencia a redefinir la felicidad y bienestar de las sociedades —OCCUPY, inspirado en el 15-M español, ha puesto el tema de la desigualdad encima de la mesa, y TRANSITION NETWORK aboga por la relocalización de la economía, la adaptación al cambio climático y a la crisis energética.
El Nobel 2001 de Economía JOSEPH STIGLITZ apuesta por las comunidades conectadas para alcanzar objetivos con esperanza de futuro, y el escritor y psicólogo MARTIN SLIGMAN advierte que lo más importante para encontrar un sentido a la vida es conseguir entre todos sociedades igualitarias y con mayor eficiencia ecológica.
Es con esta clase de madera que tenemos que encender el fuego que calentará la vida a nuestros hijos y a todos los que aún están por llegar al mundo.

Nem rei nem lei, nem paz nem guera,
Define com perfil e ser
Este fulgor baço da terra
Que é Portugal a entristecer —
Brilho sem luz e sem arder,
Como o que o fogo-fátuo encerra.
Ninguém sabe que coisa quer.
Ninguém conhece que alma tem,
Nem o que é mal nem o que é bem.
(Que ânsia distante perto chora?)
Tudo é incerto e derradeiro.
Tudo é disperso, nada é inteiro.
Ó Portugal, hoje és nevoeiro...

É a hora!

(Fernando Pessoa, in Mensagem)


fresco de Fra Angélico

miércoles, 24 de octubre de 2012

martes, 23 de octubre de 2012

SER LIBRE POR DENTRO









No somos libres cuando se nos "concede" la libertad, somos libres cuando nos proponemos serlo pese a todos los grilletes y nos sentimos dueños de nosotros mismos.
En el breve espacio que es la vida caminamos sin red siempre asomados al vacío y haciendo equilibrios, cargados de lastres: pero además del conocimiento podemos aspirar a la auto determinación — "no es libre el que obra por temor sino el que ama la verdad que habita en el interior de cada hombre" (San Agustín de Hipona).
Nuestra historia personal llega a un momento, cuando ya es largo el recurrido, en que nos sentimos liberados de casi todas las ataduras y aunque la vida nos siga apasionando, notamos que nos ha salido un par de alas: entonces sabemos que estamos preparados para levantar vuelo hacia la cima, hacia la pura nada, hacia la fusión con la belleza universal, el silencio incontaminado, el espacio infinito, la paz duradera. Es como un contento hecho de un hondo sosiego que por fin nos hace libres.
" Mi amor es mi peso" dijo el sabio de Hipona, por eso solo cargados de amor somos leves como la brisa y estamos prestos a abrir las alas en el momento justo en que decidamos despegar, después de haber vivido intensamente cada momento "como si no hubiera otra oportunidad de amar, de existir, de sentirse libres con la razón frente a la sumisión" .

                             Por mi huerto de bocas
                             futuras y doradas
                             relumbrará mi sombra.
                                                 Miguel Hernández





jueves, 18 de octubre de 2012

martes, 16 de octubre de 2012

LAS MATEMÁTICAS DEL "AMOR"






óleo de Olga Suvorova


Tengo una amiga con mucha sorna que siempre consigue hacerme reír, lo que se agradece mucho en los tiempos que corren, en que la serotonina está más bien por los suelos.
"¡Vamos a ver!", (empieza ella cuando se anima): el éxtasis de una pasión es lo más fantástico que nos puede pasar en la vida, pero todos sabemos que es algo tan intenso como breve. Entonces tiene que haber un tránsito de esa maravillosa locura a un sentimiento más duradero (ella lleva años separada), hecho de ingredientes imprescindibles como la admiración, la ternura, la complicidad, el respeto,  la imaginación, la generosidad, la confianza ciega, en fin, ¡mil cosas!, los mismos gustos, las mismas risas, la misma forma de estar en la vida, la misma elegancia a la hora de enfrentarse a la rutina, etc., etc.,etc...
Pero lo que suele pasar es que ni hay tal éxtasis al principio, capaz de llevarnos a hacer verdaderas y maravillosas "locuras de amor", ni luego hay capacidad por ambas partes para mantener el nivel alto en la convivencia. Lo que suele pasar es una historia bien distinta.

Por no alargarme mucho, adjunto esquemáticamente y sin más dilaciones su teoría:
Mujer joven y guapa: puede elegir lo que quiera según su grado de exigencia intelectual y de ambición económica.
— Mujer joven no guapa pero inteligente: puede elegir entre los burros y feos y si tiene posibles puede aspirar a un guapo con pocas luces.
— Mujer madura que mantiene su atractivo: puede aspirar a un hombre maduro feo pero inteligente, o a uno más joven que ella pero burro en el caso de que sea rica, famosa, o ambas cosas.
— Mujer inteligente con más de sesenta años, guapa o fea, rica o pobre: se olvida de los hombres, porque el panorama de la otra parte sería el siguiente, siempre según ella:
— Hombre joven, inteligente y guapo: mujer joven y guapísima.
— Hombre joven y guapo: mujer joven y guapísima.
— Hombre joven, feo pero inteligente: mujer joven y guapísima.
— Hombre joven, feo y burro: mujer joven y guapa (a ser posible).
— Hombre sexagenario en buen estado de conservación, inteligente y rico: mujer joven y guapísima.
— Hombre sexagenario feo y fofo pero asquerosamente rico (lo mismo da su coeficiente intelectual): mujer joven y guapísima. 

Según esta "ecuación", lo que pueda quedar en el mercado para una mujer como ella, no puede interesarle lo más mínimo. 
Y yo me pregunto: ¿si así fuese, qué nos convertiría en unas marionetas: el dinero a las mujeres y el sexo a los hombres?
Otro día seguiré con el tema, supongo.


Tienda de marionetas

martes, 9 de octubre de 2012

sábado, 6 de octubre de 2012

A ROMA CON AMOR










El viejo zorro neoyorquino que solo hace lo que quiere y el cine que le da la gana, vuelve a brindarnos desde Roma, a sus espléndidos 76 años, su forma peculiar de hacer películas que tanto nos gusta a muchos, su fina ironía, su sensibilidad a la belleza y a la elegancia, su sutil psicología, sus reflexiones agudas y socarronas — y para guinda del pastel, interviene como actor.
El creador de Annie Hall viene disfrutando hace años de la vieja Europa a la vez que no deja de trabajar para conjurar a la vejez, y en una Roma ideal y cautivadora urde cuatro divertidas historias muy definidas y esquemáticas, cuatro situaciones esenciales en clave de humor con estadounidenses de paso e italianos en su ciudad, interpretadas por un plantel de artistas internacionales de primera línea. 
Un histriónico guardia de tráfico nos introduce en esas distintas vidas donde asoman sus temas favoritos, la fragilidad del amor, el paso del tiempo, el sinsentido de las cosas — pero con un toque latino, más lúdico y optimista sobre qué da el éxito comparado con el gris anonimato o el dinero comparado con las vidas anodinas, qué dan los entornos culturalmente intelectuales y qué da de sí el amor, el sexo o la vida.
La magnífica Ellen Page interpreta a una neurótica seudointelectual muy previsible que sabe lo justo para impresionar y seducir a quién no está ya de vuelta de todo como el arquitecto ( Alec Baldwin) o el propio Woody Allen, claro. 
Siempre vale la pena ver su cine, aprender sonriendo, escuchar buena música, disfrutar todo el tiempo de una perspicaz lucidez y buen gusto.




martes, 2 de octubre de 2012

domingo, 30 de septiembre de 2012

¡ NO PASARÁN !








Ya que no estoy en alguna plaza de España donde debíamos estar todos los que decimos NO, dejo aquí mi rabia y mi lamento por todo lo que está ocurriendo, no salgo de mi estupor. 
Las reacciones de algunos policías (quiero creer que no de la mayoría) y las declaraciones de algunos políticos perturban la libre convivencia en democracia. 
Los tiempos están muy difíciles y hay unas circunstancias en el momento actual que Nadie puede permitirse el lujo de pasar por alto, porque los años treinta y seis han pasado hace casi un siglo, porque entonces los perdedores estaban muy acostumbrados a perder, ya nacían perdiendo y creyendo que solo tenían derecho a trabajar y a ser explotados. Porque ahora la cacareada "generación perdida", pobrecita, es la más preparada de la historia de España y no está dispuesta ni debe estarlo jamás, a resignarse con cobardía — tuvo unos padres detrás que le enseñaran el derecho a ser libres y a ser felices (ya Camus dijo que "los únicos hombres firmes en sus deberes son los que no ceden nada de sus derechos"). Y también, cómo no, porque ahora existen las redes sociales, y la unión hace la fuerza.
¡No deberían intentar acallarnos con la autoridad que les hemos otorgado — con fecha de caducidad, eso sí!
En este mundo nuevo en que ya nos estamos moviendo, en que somos más que nunca y millones de puestos de trabajo peligran por la informatización y por la competitividad de un "tercer mundo" vilmente explotado, hay algo muy viejo que se resiste a claudicar: la distribución injusta de los recursos disponibles y que los más pudientes hagan alarde de un cobarde antipatriotismo practicando la mayor fuga de capitales de este país desangrado, en lugar de invertir y crear puestos de trabajo para salvar el país entre todos, que es lo que debía de importarles. 
Estamos muy cansados y muy hartos de los que nos llevaron a estos extremos vergonzosos, es un craso error por su parte intentar siquiera cerrarnos la boca.


martes, 25 de septiembre de 2012

domingo, 23 de septiembre de 2012

¡ LOS RICOS NO SE TOCAN !










Procuro alejarme de alaridos y rabias estériles, de gastar las palabras hasta romperlas como un juguete, procuro seguir confiando en el potencial de las mayorías y aunque no edulcore el momento ni lo pinte de color de rosa como es obvio, procuro olvidarme, protegerme, encontrar refugio, relativizar, mirar hacia arriba o hacia atrás, elevar el espíritu con una buena música, escapar por dentro, respirar con el abdomen y los ojos cerrados mirando el entrecejo con la mente en blanco, no oír el noticiario antes de la siesta, no ser escéptica desconfiando de todo lo que dicen y lo que callan,  "tejerme y resistir para que no me destejen", como Maruja Torres.
Procuro olvidar que el gasto público se ha realizado con descontrol, despilfarro y corrupción ; que este caduco modelo de Estado es una fuente de nepotismo impuesta por las oligarquías financieras y que el poder judicial y todos los organismos de control están a su servicio.
Procuro olvidar que los ciudadanos de a pie no pintamos nada y que los diputados solo representan a quienes los ponen en sus listas;  que la economía sumergida es más del 20% del PIB; que el Gobierno está dando miles de millones a Bancos con el dinero de los españoles sin esperar a los fondos de la UE porque no le interesa que esta investigue sus cuentas.
Procuro olvidar que los recortes sociales y la subida brutal de impuestos va en la línea de lo que le gusta a la derecha y a Mariano, con la crisis como excusa;  que los gastos infinitamente más relevantes no se van a tocar y que los casos de corrupción y abuso de poder siguen vigentes con la virulencia de siempre.
Procuro olvidar que el dinero que llega de Europa va a seguir siendo manejado por políticos insultantemente mediocres y mezquinos.
Procuro olvidar que las más de 4000 empresas públicas ocultan deuda y colocan a familiares y amigos sin ningún control ni fiscalización, con una falta de transparencia insostenible para cualquier país civilizado.
Procuro olvidar el cáncer de la infame distribución de la riqueza, la más injusta de la OCDE, y que la clase media puede verse aniquilada por generaciones gracias a esta casta política incompetente y corrupta que se mueve al servicio de sus propios intereses y del gran capital. 

Mientras tanto procuro acordarme eso sí de las palabras de Mark Yung-Beeman:
"Las personas con buen humor son mejores que las irritables y deprimidas a la hora de resolver problemas que requieran percepción".





jueves, 20 de septiembre de 2012

lunes, 17 de septiembre de 2012

LAS REDES SOCIALES, MI BLOG Y YO



óleo de Ando Hiroshige


Siempre es por la mañana
O quizá a la hora del ocaso
Siempre el fin del mundo .
                  Ricardo García


El sábado ha habido manifestaciones en España y Portugal convocadas vía Internet. La mayoría de los ciudadanos está asfixiada tras un año y medio de ajustes y sin ninguna perspectiva de un futuro mejor.  Da la impresión de que los políticos no quieren enterarse de lo que está pasando y de lo que puede venir a pasar.

Mientras todo va mal, este modestísimo blog cumplió 50000 visitas y a su autora le parece un milagro — siempre escribiendo para nadie, un cajón lleno de sonrisas y lágrimas, de lo que da de sí una vida con sus penas y sus alegrías, ¡y de repente en dos años esto!
No sé si los visitantes son siempre los mismos o siempre otros, hay gente de diecinueve países, y las estadísticas me dan también el dato curioso de que los post más leídos son los que tienen un título más humano (?): La Vida es Bella,  2036 visitas; La Calidad de Vida, 1084; El Culto a la Belleza Física, 1010 y La Ternura, 983...

Eduardo Punset comentó que la necesidad de comunicarse con la manada es de vital importancia y que lo que antes costaba siglos, ahora con las redes sociales se consigue en poco tiempo, las "rutas de la seda" ya no son complejas e inaccesibles. El resultado es que la rigidez dogmática que nos ha regido siempre está siendo sustituida por una irremediable dosis de incertidumbre, y el vendaval emocional que permaneció hasta ahora apartado del conocimiento, como si fuese irrelevante, está aflorando con fuerza gracias a la propia ciencia cognitiva.
Incertidumbres, todavía más (!), nuevos y más inquietantes vendavales emocionales ...Como todo esto a mí ya me pilla de raspón, gastada y mayor, me aparto sin pudor de todo lo que desestabiliza, de lo que se me antoja el zumbido ensordecedor de un enjambre de abejas que ya no está hecho para mí o viceversa, y me pongo a buscar diligentemente la armonía, la suavidad, la belleza de siempre escondida en una puesta de sol o el trino de un jilguero.
Desde esta ventana chiquitina me asomo al mundo del que no voy a cambiar ni una coma, solo para gustarme y gustar a los que me gustan, para sentir el cariño de los que al contar conmigo me dan mucho más de lo que les aporto.
Gracias a vosotros mi blog es mi hermoso vestido de Cenicienta antes de la medianoche.
Un abrazo a todos y a cada uno. 



Puesta de sol en Tenerife




miércoles, 12 de septiembre de 2012

domingo, 9 de septiembre de 2012

¡ VIVAN LOS FEOS !





óleo de Pablo Picasso



Vivan los feos con chispa, los que no se aburren ni aburren, la gente original con gracia y talento, los resalaos, los gordos, los bajitos, los viejos, los negros, los blancos, los amarillos, los homosexuales, los bisexuales, los metrosexuales, los moros y los cristianos, los indios, los gitanos, los arrejuntaos, los singles, los inocentes, los que tienen el alma limpia, los que tienen educación y vergüenza, los humildes, los valientes, los positivos, los guerreros, los entusiastas.
Viva la buena gente, las palabras con ideas, las vivencias con sentimientos, los mensajes con contenido.
Viva la Vida.

Sammy Davis Junior


miércoles, 5 de septiembre de 2012

sábado, 1 de septiembre de 2012

EL CRISTO DE BORJA









Tengo sueños de todos los colores, vivo más intensamente dormida que despierta, desde historias surrealistas a "encuentros en la tercera fase" con gente guapa y famosa, habiendo llegado a tratar con Altezas y Santidades o sea, con el mismísimo Papa directamente sin despeinarme. Guardo en mis adentros unos delirios de grandeza que solo asoman en la fase Rem, porque fuera de mis ensoñaciones soy más bien tímida y acomplejada, poquita cosa en general, para qué vamos a engañarnos.
Pues esta noche de luna llena que me alumbraba toda la habitación se sentó a mi lado en la cama un ser insospechado, con lo poco dada que soy a creencias esotéricas y cosas así: era un fantasma, con su túnica blanco nuclear, su media melena marrón y una voz atronadora y a la vez envolvente, aunque profundamente cabreada.
Fue tan real, tan en technicolor, que cuando terminó su discurso (solo habló él), yo me dije casi con asombro "¡huy, ha sido un sueño!".
Me dijo textualmente las siguientes e inquietantes palabras:

"No fue Cecilia quien destrozó el Cristo De Borja.
¿¡¿En qué cabeza cabe que una señora tan respetuosa con lo litúrgico y que lleva pintando desde los cuatro años de edad, pueda hacer semejante transformación en la bella estampa de un Cristo de mirada serena y sonrisa complacida, que más que un Ecce Homo, parece un iluminado que está viendo la Luz y no las sombras?!?
Cecília fue un instrumento y lo sabe, por eso está tan perdida, se le mandó de viaje para que no se le ocurriese tocar la obra, y cuando a los cinco días volvió al pueblo, ya era famosa en 160 países, y esto es solo el principio. 
Al Cristo que se desvanecía paulatinamente en la pared de la capilla sin perder un ápice de su hermosura, se le quitó el bigote, se le achicaron los ojos que hasta miran a otro lado, se le cortaron los rizos que le caían sobre los hombros, se le achicó el pecho, se le puso como un pasamontañas de pelo crespo, se le bajaron los hombros, se...¡ se convertió en un Mono, pardiés!
Nadie se atrevió a dar al suceso una dimensión  sobrenatural como se ha hecho tantas y tantas veces, por miedo y cobardía: os chocó enormemente lo ocurrido, os habéis reído mucho, la mujer que se siente autora del desaguisado se quiere morir del disgusto, pero nadie busca una explicación a algo tan extraño. Pues yo te la voy a dar, el mensaje es muy claro, ve por todas partes (¡¿ Yo?!) y avisa al mundo entero:

¡¡Parad, insensatos, frenad en seco YA, cambiad de carril porque vais derechos al precipicio  Todos, absolutamente todos —  la Tierra no entiende de clases sociales, esta vez estáis todos condenados a volver a empezar en la selva virgen que os vió nacer, volveréis a tener ese aspecto que debe quedar grabado tal como está en la pared del pueblo de Borja, para que no os olvidéis nunca que puede quedar poco tiempo para la hecatombe universal!!"

Me desperté antes de saber como se marchó. ¡Menos mal que fue solo un puñetero sueño!

.
pintura mural de Elías García Martinez 


martes, 28 de agosto de 2012

sábado, 25 de agosto de 2012

CUENTO DEL CENICIENTO








Érase un muchacho tan desgraciado que daba pena mirarlo. Su viuda madre se había vuelto a casar con un hombre cruel que le maltrataba  igual que sus tres forzudos hijos, sin que a su progenitora pareciese importarle, pues la mujer pasaba todo el santo día de picos pardos por ahí.
Al pobre infeliz le tocaban todos los trabajos pesados de la casa y de la tienda, fregaba, limpiaba, planchaba, guisaba, repasaba la ropa, todo lo tenía que hacer él solo sin la ayuda de nadie, y encima los hermanastros le despreciaban y se mofaban porque era poquita cosa, delgaducho y pálido por falta de sol, siempre sucio y desarrapado. Ellos sin embargo lucían ufanos cuerpos de gimnasio y de rayos UVA, depilaban todos los pelos de su cuerpo, que no eran pocos, nutrían toda la piel a base de potingues y la tapaban después con ropas de marca, dejando allá por donde pasaban un rastro de suave fragancia de embriagadora sofisticación. 
He aquí que un buen día llegó a la ciudad para dar un Concierto nada menos que la Reina del Pop, el ídolo de aquél pobre chaval, que olvidaba las penas y su triste destino cada vez que la escuchaba, ¡siendo entonces capaz hasta de soñar!
Cuando vio los tres gerifaltes salir todos acicalados para ver a la mujer que él más admiraba en el mundo, miró su triste imagen quijotesca, patética, y alzando los ojos llorosos al cielo oscuro le pidió a su padre, la única persona que le había querido, que le llevase con él porque la esmerada educación que le había propiciado no servía más que para añadir dolor a la que ya tenía que soportar todos los días de su vida.
En esto tocaran a la puerta y era un apuesto caballero flaco como él pero elegantísimo, un metrosexual de esos que son lo último en tendencias  (¡¿o lo penúltimo?!). El caso es que era un hermano de su difunto padre llegado de las Américas y que al verlo en aquél estado tan lamentable se quedó de una pieza. 
"Tu vas a ir a esa fiesta, ¡por estas!, dijo besando el pulgar derecho lleno de rabia.
El chico se puso la ropa de su tío, que le sentaba como un guante, después de asearse y lavar ese pelo de poeta con unas ondas naturales que le caían sobre el cogote, dándole un aire de no sé qué muy atractivo, entre romántico sentimental y galán distraído pero sensible. 
El tío de América le despidió en calzoncillos rogándole, eso sí, que volviese sin falta a las doce en punto, pues tenía una cita irrevocable.

El resto de la historia es como la contó Charles Perrault hace más de 300 años, con los cambios inevitables por el paso del tiempo. De hecho fué la Reina del Pop la que se quedó colgada del muchacho (además del chute de heroína que se había pegado antes de la actuación); la hipnotizó aquél dulce mirar y esa voz tan melódica con que le dijo un "te querré siempre" que la dejó en el limbo, a ella que solo se sentía querida por narcisos a quien lo que de verdad les gustaba era su fama y su pasta. 
"Tráemelo como sea —  le dijo a su representanta con la mirada perdida, agarrada al zapato que se le cayera del pie derecho al chico (le venían un pelín grandes) — "sé que si no vuelvo a verlo habré perdido mi último tren y ya nunca más seré feliz".
Ella lo encontró, porque en los cuentos los buenos siempre son recompensados y terminan disfrutando de la felicidad que se merecen.
El Ceniciento se hizo un maravilloso compositor de las canciones de su amada, y creo que siguen juntos, lo que no está nada mal —  en el siglo XXI.

Y COLORÍN COLORADO, ESTE CUENTO SE HA ACABADO.