domingo, 20 de diciembre de 2020

SOLEDAD

 

                                                                      obra de Foujita                          

               


Vivi, estudei, amei e até cri.
E hoje não há mendigo que eu não inveje
só por não ser eu. 
  F. Pessoa, Tabacaria

Estar solo no es lo mismo que estar sin compañía, la soledad va más allá, es como un desierto interior que impide tenerse a sí mismo, es como no querer ni quererse, como vivir rodeado de muros infranqueables, sentirse un extraño en su propio espacio y en desconexión afectiva con todas las cosas. Hay personas que se quedaron aisladas en pueblos vacíos, rodeadas tan solo de casas deshabitadas y fantasmas del pasado, con su perro y su gato, y están más a gusto por dentro que otras que lo tienen todo menos la capacidad de entusiasmo y gozo con que llenar la existencia. Nos hace falta un proyecto de vida ilusionante, aunque sencillo, para enfrentarnos cada mañana a un nuevo día; trabajar nuestra propia arquitectura, reparar en la medida de lo posible los daños que deja el paso del tiempo y las investidas del destino; mantener la auto estima, fortalecer cuerpo y mente, ser empáticos, humildes y compasivos. Cuando no sea posible modificar las circunstancias, cambiarnos a nosotros mismos para poder seguir adelante. Sobre todo hay que amar hasta el final — nuestro único asidero son los afectos, la soledad y el amor son incompatibles, solo el amor y la belleza mantienen viva la esperanza. Nunca se está solo cuando se ama.