jueves, 15 de febrero de 2018

DESPUÉS DEL BARULLO





obra de Felix Valloton



Al final del camino nos llega a todos la vejez: envejecer bien es un arte, un reto, una gran prueba de cada persona ante sí misma y los demás, la oportunidad de ser un referente para los que también han de ser ancianos algún día. Envejecer no es volverse cobarde o rendirse sino todo lo contrario, hacerse más valiente ante una condición que en principio es haber acumulado años y experiencias, haber cruzado muchos ríos que los jóvenes aun ni sueñan que existen. Envejecer es encontrar el sosiego después de la función, recoger los aperos después de la cosecha, es el reposo del guerrero, es salir al recreo con todos los deberes hechos solo para jugar y quererse, alcanzando una paz nunca antes sentida, siendo capaces de distinguir por fin entre lo verdaderamente importante y las cosas que no tienen importancia ninguna.
Quién no sepa ser viejo difícilmente ha sabido ser joven, cada uno tiene una edad de calendario y la de sus propias ilusiones, aunque hay que saber adaptarlas a los condicionamientos físicos, reducir progresivamente las expectativas hasta aprender a vivir sin futuro, cuidarse mucho y dejar de ser atrevido como cuando aun todo era posible.
A medida que caminamos hacia el final curiosamente nos acercamos al principio, como en una regresión a la realidad más pura y esencial, al primer viaje, el de la inocencia:  "Estos días azules y este sol de la infancia" fueron los últimos versos de Machado, encontrados en un papel arrugado en el bolsillo de su gabán, cuando murió aterido de frío y espanto en el exilio. 
Este sol, sí, este sol. Lo único que a veces queda afuera de una niñez que llevamos dentro toda la vida.   

lunes, 29 de enero de 2018

WOODY ALLEN EN EL BANQUILLO








óleo de Salvador Dalí




Cuando escuchamos a Wagner, contemplamos un Miguel Ángel, leemos a J.J.Rousseau o así, cuesta pensar que detrás de ese esplendor creativo no estén seres extraordinarios, superiores a la media incluso en la rutina de la vida, con existencias mucho más plenas e interesantes que las nuestras, dotados de nobles sentimientos y habilidades sociales extraordinarias. Y sabemos que no ha sido así porque sus miserias también les han acompañado a través de la Historia, porque desde tiempos inmemoriales ha interesado la persona que hay detrás de cada personaje, porque en el soporte de todo lo que perdura hay una firma que no nos resulta indiferente, como nada de lo que es humano. 
En los tiempos actuales la sombra del dedo acusador va siendo más alargada e implacable, por lo que esperamos todos que algún día terminen los abusos imperdonables por parte de los poderosos que descarrilan siempre en la misma estación, en nuestras sociedades patriarcales y machistas.
Sin embargo las miserias personales no quitan un ápice de grandeza e importancia a las obras maestras, claro, como dice Jean Genet: "mi vida debe ser leyenda, yo no soy nada más que un pretexto". Solo que sería estupendo que alguien que admiramos mucho fuese, parafraseando a Pessoa, "del tamaño de lo que crea y no del tamaño de su altura", y que Woody Allen, por ejemplo, fuese un señor, un tipo lúcido y decente, un tímido atormentado y entrañable como sus personajes. Alvy Singer, ese héroe magistral que el mismo Allen interpreta magistralmente en su magistral película Annie Hall, afirma con pesimismo: "Uno siempre está intentando que las cosas salgan perfectas en el arte, porque conseguirlo en la vida es realmente difícil". Pues eso.
Ahora el inmortal cineasta se sienta en el banquillo de los acusados por la opinión pública, más demoledora que la propia Justicia. 
Pero a los millones de admiradores suyos siempre nos quedarán sus películas, we´ll always have Paris... 

domingo, 7 de enero de 2018

TÓPICOS





óleo de Howard Hodgkin




Los tópicos son unos vicio mentales muy inculcados y rígidos, no se pueden saltar a la torera, pensar y actuar por cuenta propia puede atraer el rechazo de la manada. Lo peor es que a menudo las personas más escuchadas y seguidas no disponen de elementos suficientes para fundamentar lo que afirman, se limitan a poner parches a lo que desconocen, con falsos razonamientos e intenciones poco transparentes. Repiten como mantras, por ejemplo, que es bueno un consumo salvaje, un turismo masificado, una inflación alta, más hijos para pagarnos las pensiones mañana, más ruido, más ignorancia, más intercomunicación, todo más global y más absurdo. Y el mundo que vaya al carajo poco a poco.
Las ideas que han de cambiar el rumbo de las cosas no encuentran el terreno abonado para prosperar y mientras, como ya advirtió Einstein, persiste " la perfección de los medios y la confusión de los fines".

miércoles, 29 de noviembre de 2017

LA RESIDENCIA



óleo de John Bellany


De súbito la vida cambia, los grandes vuelcos siempre ocurren de repente: como aterrizar en un ancianato o residencia de la "tercera edad", la última edad, la edad jodida, la edad del moco, lo mismo da. La vejez pura y dura. Esa que ha de llegarnos a todos sin excepción, aunque a muchos le parezca tan lejana como viajar a la luna. Lo que los jóvenes aún no saben, cuando miran a quién un día fue tan joven como ellos, es que el espíritu no envejece y que por dentro Todos tenemos veinte años. De esa juventud interior sacan los viejos fuerzas para sostenerse, para soportar con estoicismo una decadencia física que mortifica el cuerpo y el alma. Como dicen los versos de Antonio Gedeão, "eles não saben que o sonho / é uma constante da vida / tão concreta y definida / como outra coisa qualquer."
Por eso es siniestro el invento de las residencias para ancianos, unos lugares fríos, impersonales, asépticos, habitados solo por ellos, como guetos: como vivir en permanencia en el vestíbulo de una casa deshabitada, como esperar en la estación donde ya no pasan trenes, como un túnel de tiempo lleno de horas espesas y sombrías, como coches abandonados cuando no arrancan: apartados de sus rincones, donde pasan las cosas buenas y malas de la vida. 
La identidad de estas personas ya tan solo se sostiene por dentro, su periplo vital ya no importa, cada uno arrastra sus nostalgias y soledades como puede entre cuatro prendas de ropa funcional, cuatro visitas de cortesía y un fajo de fotos antiguas.
Mientras no nos llega la hora del último retiro, acordémonos de nuestros viejos, de que, como escribió Mark Strand, En un mundo sin cielo todo es despedida.

martes, 14 de noviembre de 2017

DEPREDADORES SEXUALES



obra de Georgia O´Keeffle


Se dice que no se puede comprar lo que no está en venta, pero lo que no se puede consentir es que alguien tenga que venderse a sí mismo y que el comprador use como moneda de cambio el abuso de poder y la ausencia de principios. 
Es muy importante que personas que llegaron a su vez a ser primeras figuras, tengan la valentía de señalar con nombres y apellidos, como se debe de hacer, los Weinstein de turno con que tuvieron que lidiar cuando aun eran frágiles. Para luchar contra las cosas feas hace falta valor y solidaridad, una catarsis colectiva y liberadora que sirva como punto de inflexión. Porque no fue la industria del séptimo arte que eligió de pronto ser mejor, fue el periodismo que una vez más levantó la alfombra bajo la que se escondía toda esta miseria. Los depredadores sexuales se lo pensarán dos veces si empiezan a temer que se les pille y caiga sobre ellos el peso del descrédito social — en el cine y fuera de él, porque la vergüenza del acoso al más débil siempre ha estado ahí, en muchos terrenos y en muchos grados. Ojalá todos los medios dejen bien claro que no son casos aislados lo que ocurre con muchos famosos y contribuyan así para que se destapen tantas  ignominias, " ¡que ser valiente no salga tan caro / que ser cobarde no valga la pena!", como canta el gran Sabina.

domingo, 22 de octubre de 2017

CATALUÑA, CATALUNYA, CATALONHA




obra de Salvador Dalí



Cuando hay una profunda crisis a cualquier nivel — una relación sentimental, unos valores, una ideología, un país —  o salta todo por los aires o las cosas solo pueden ir a mejor: después de un análisis profundo, doloroso, lleno de incertidumbres, siempre se sacan conclusiones importantes para corregir errores. De todo se aprende. A grandes males, grandes remedios. 
Con la movida catalana nos están quedando claros algunos conceptos que tenemos la mala costumbre de obviar, como que es conveniente que los momentos cruciales de la Historia nos pillen con gobernantes honrados, sin complejos y sin los flancos al descubierto, respetados, carismáticos e inteligentes a ser posible; que usar y abusar del victimismo como argumento ante los que no han estado ahí, es una cobarde manipulación de quién no dispone de armas más sólidas y razones más convincentes; que los políticos que en tiempos de vacas flacas ofrecen gran prosperidad y recuerdan en permanencia que otros están robando, tienen el éxito asegurado a corto plazo: la mentira e intoxicación repetidas mil veces con descaro y habilidad se convierten en verdad incontestable; que los lobos con piel de cordero son los más peligrosos y dañinos; que los gobiernos anti natura, aglutinando gente de todos los colores, desde la derecha más rancia a la izquierda anti sistema, son una estafa a la democracia y a los que hayan votado a cada cual; que cuando se enarbolan banderas casi siempre es contra algo y contra alguien; que no hay que olvidar que los países que opinan oficialmente sobre el nuestro, lo hacen desde las contingencias geográficas y políticas que les ataña y que a la postre les importa más bien poco el progreso de España, de Cataluña o viceversa, tanto monta, monta tanto. 

miércoles, 4 de octubre de 2017

FEDERICO GARCÍA LORCA







obra de Camille Bombois




Todo escritor refleja los tiempos que vive y sufre, y los de Lorca han sido bien difíciles y oscuros. Peces, jazmines, rosas, lirios, cuchillos, lunas y muchos símbolos más, vienen a sustituir un mundo interior que no podía aflorarle, un periplo existencial que le define los pasos y la inspiración.  Detrás de toda su obra hay una urgencia de alegrías y amores, hay soledades, frustraciones, sueños prohibidos, una inocencia imposible en el infierno de ángel caído: "comprensión total de la carne mínima del mundo".
Es el miedo a sí mismo, a su yo más verdadero, el que le dibuja silencios e inventa contentamientos

                Me he perdido muchas veces en el mar.
                Ignorante del agua voy buscando
                una muerte de luz que me consuma.
                      (Gacela de la Huida)

Las mismas cosas por las que siente pasión le pesan y le duelen, desearía amar en plenitud, darse, fundirse con la belleza universal que le está vedada: "Mis mares interiores se quedaron sin playas" (Ritmo de otoño).
Los tiempos inquietantes y peligrosos de la pre guerra civil donde una falsa moral va imponiendo su ley y fracturando la sociedad,  convierten en dramática la vida del autor de El Romancero Gitano, esa obra cumbre de la lírica española. 
"Soy un pulso herido que sonda las cosas del otro lado" — el otro lado de las cosas es ese abismo insondable donde buscamos sin encontrar, cuando nos perdemos de nosotros mismos, un sentido definitivo para la vida: demasiado esfuerzo, todo a medias, realidades, apariencias, un permanente equilibrio inestable entre ser y fingir, en alguien que aspiró a "morir viviendo, no vivir muriendo" (carta a M. Fernandez Almagro).

                                La rosa
                  no buscaba ni ciencia ni sombra:      
                      Confín de carne y sueño
                         buscaba otra cosa.
                       (Casida de La Rosa)

Si sustituimos rosa por yo, tenemos una síntesis biográfica del grandísimo escritor, poeta, músico y dibujante.
Todo tan cerca y tan imposible, tan bello y tan dificil

                      Noche de cuatro lunas
                           y un solo árbol

jueves, 21 de septiembre de 2017

LA NEGRA SOMBRA DE LA MENTIRA




obra de Salvador Dalí


" La primera de las grandes fuerzas que mueven el mundo es la mentira" (Jean-François Revel, in El Conocimiento Inutil)

Hay verdades transparentes que nunca triunfan y mentiras insidiosas de largo recorrido, que se venden como churros. Todos mentimos alguna vez, aunque sea a nosotros mismos para poder soportarnos, pero hay mentirosos compulsivos, tóxicos, demagogos, que mueven multitudes faltando al honor de forma vil y artera, falseando la realidad intencionadamente, extrapolando, silenciando, manipulando o inventándose directamente lo que nunca fue: por eso para bien mentir hay que tener muy poca vergüenza y muy buena memoria. 
Son los estafadores y los cínicos los que hacen las mejores promesas, las mejores auto críticas y auto balances, sin que  ellos mismos lleguen a comprender jamás el alcance de su fraude. Solo que el tiempo les pone en su lugar, porque con el engaño se puede llegar lejos, pero nunca se regresa. Lo peor es que cuando la falsedad y la intoxicación fracasan, algunas veces los daños colaterales ya no tienen arreglo. 

lunes, 4 de septiembre de 2017

DE CARTAS Y OTRAS NOSTALGIAS

obra de Edvard Hopper





" (...) Thoreau era el único hombre que sabía leer la brújula, y ahora que ha muerto no tenemos ninguna esperanza de encontrarnos a nosotros mismos." (Paul Auster, Leviatán)

El mundo ya no volverá a ser lo que fue y nadie sabe exactamente como será dentro de cien años, que no son nada. Mientras tanto, muchas cosas buenas han llegado a nuestras vidas y muchas otras se han quedado por el camino, como el intercambio de cartas, con su papel, su buena letra, su sello pegado con la lengua y la ansiedad expectante con la que se echaba el sobre al buzón, en la esperanza de que el destinatario contestase con la misma premura y entusiasmo (aun somos muchos los que guardamos un fajo de largas y dulces misivas que empiezan con un Amor mío y terminan de mil maneras...). 
Por desgracia las cartas han muerto, igual que las emotivas esperas, los afectos amasados con paciencia y sosiego, la calidad, la selección, el perfeccionismo, la auto crítica. En los tiempos que corren prevalece la inmediatez, la prisa, la irreflexión, el narcisismo y eso... Es agobiante la cantidad de cosas que sobran, ya sean mensajes, fotos, aviones, barcos, plásticos, máquinas, nubes tóxicas o residuos nucleares: todo sin mesura, todo en demasía, empezando por nosotros que también sobramos.
Y esto a propósito de las cartas de amor que ya nadie escribe ...




domingo, 20 de agosto de 2017

LA NEGRA SOMBRA DEL ODIO





obra de Guayasamin



El odio destruye desde dentro, es una carga mental que frustra y atormenta, es irracional, quiere aniquilar la supuesta fuente de su sufrimiento, es el mecanismo de defensa de los débiles, es un desequilibrio emocional permanente. El odio acecha, el odio nunca duerme, el odio confunde la justicia con la venganza, es demagógico, contagioso, aterrador, autodisculpatorio y miserable. 
El odio es una de las fuerzas más letales que mueven el mundo.

viernes, 4 de agosto de 2017

EL TIRO





obra de Liubov Popova


" Partiendo de la nada, hemos alcanzado las más altas cimas de la miseria" , Groucho Marx

El banquero Miguel Blesa se marchó al coto de caza en Sierra Morena la noche de aquél día, habiendo decidido previamente que iba a ser un viaje sin retorno, sin maleta y sin nada, con tan solo una de sus quince escopetas. 
A la luz del alba se levantó sereno de la mesa del desayuno, se dirigió a la cochera, sacó el arma, apoyó la culata en el suelo, presionó su pecho contra la boca del cañón y apretó el gatillo.
En determinadas circunstancias hay quien no encuentre fuerzas e ilusión para seguir viviendo, y quien no encuentre valor para terminar con la vida. Algunos se pegan un tiro en toda el alma y siguen como muertos vivientes, fracasados, solos, incómodos, señalados, apeados para siempre del esplendor y la gloria. 
No se sabe qué es más valiente, cuando uno se equivoca de rumbo y se da de bruces con la peor imagen de sí mismo.

jueves, 13 de julio de 2017

EL SILENCIO DE LOS DIOSES




obra de Cecco del Caravaggio (¿Francesco Boneri?)


¿No vamos como errantes a través de una nada infinita? 
     (La Gaya Ciencia, F. Nietzsche)


Una ballena agonizando atrapada sin poder moverse en un ovillo de redes de plástico, fue salvada in extremis por unos marineros de esos para quien el mar aun es sagrado. Alguno después lloró de rabia y de impotencia.
Algunos lloramos y lloraremos por un mundo entero que agoniza, entregado a sí mismo, abandonado a su suerte, olvidado de los dioses que no están ni nunca estuvieron. Dios ha muerto. La Tierra está en manos de unos cuantos mercaderes que han profanado ya todos los santuarios. No queda nada incontaminado, somos libres de auto destruirnos y llevar por delante toda la vida del planeta, con esa mezcla explosiva que hemos inventado, un arma de destrucción masiva de efectos retardados: el consumismo salvaje con la codicia sin límites. 



óleo de Cyril Mann