viernes, 22 de agosto de 2014

AHORA








obra de Helio Korzhev-Chuvelev




Los que vamos a cumplir las setenta campanadas aun hemos conocido otro mundo, un mundo en que nos estafábamos y matábamos los unos a los otros como siempre, pero donde todavía no se había puesto en peligro la supervivencia de la especie humana y de muchas otras, como ahora. 
Ahora, que está todo tan controlado pero el caos nos ronda como nunca, ahora que somos más listos y más locos, ahora que lo mismo se repone una muela que un corazón, ahora que tenemos en casa un cacharro que igual nos enseña a guisar unas lentejas que nos explica el Big Bang, ahora que desde el sofá sufrimos en directo todas las barbaridades de los hombres, ahora que es una feria de luz y color el planeta al que se le clava el puñal cada día más hondo para que siga la función, ahora que un millón de amigos acompaña nuestra inmensa soledad, ahora que sobran los viejos y escasean los niños, ahora que son otros los miedos de toda la vida, ahora que miramos a otra parte mientras no llega la verdad de la gran mentira, ahora que todo va mal menos el conocimiento: confiemos en que los científicos nos salven de este embrollo y encuentren la salida antes de que se vaya todo al carajo.




obra de Rex Whistler



4 comentarios:

  1. Sí, María, nosotros hemos visto otro mundo, hemos tenido esa suerte. Lo que no sabíamos es que estábamos viviendo su postrimería, y que al poco tiempo ya nada iba a ser lo que parecía, y además a un alto precio. Hoy todo es de plástico, falso, anti natural, hasta el aire que respiramos. Y si no ponemos remedio pronto, esto es solo el principio del fin. Que porquería de mundo vamos dejar a nuestro nietos, y todo para qué? Para que se forren unos cuantos, que es lo más triste. De momento estamos entre los que no sufren guerras ni hambre, aun nos podemos dar por muy afortunados.
    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  2. Nunca vou esquecer da queda do muro de Berlim, a televisão era enorme e quando aparecia algo ao vivo era fantástico. Fiquei parada, vendo tudo acontecer e as lágrimas caindo. Meio medo e meio felicidade.

    Não imagino mais suave, mas quero ter força para não desligar a TV e ir dormir. Quero continuar acordada e mudar quem sabe um pontinho na plantação do planeta.
    Não somos tão privilegiados, estamos dentro de uma bolha de sabão, que vai de um lado pro outro, ao vento ou ao sopro de uma criança.

    Quero achar algum pedacinho da saída, quero viver.

    bjs muitos, com saudade e com muito carinho.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Olá querida, obrigada por vir até aqui. São pessoas como vocês todas que fazem o mundo um pouco melhor, trabalhando pelos outros a cambio de nada.
      Eu também quero viver feliz, mas gostaria, assim como tu, que toda a gente tivesse a sua oportunidade.
      Beijos, saudades e muito carinho.

      Eliminar
  3. Sim, Maria, sentimos que tudo está em risco, nunca tanto como agora: até" la supervivencia de la especie humana y de muchas otras". Tanta loucura desenfreada, fugas para a frente - que, depois, se verifica serem fugas para trás... E não podemos nem devemos adormecer enquanto a vida corre, agora, agora, agora... Diz bem a nossa amiga dos Vurdóns:
    "Quero continuar acordada e mudar quem sabe um pontinho na plantação do planeta.
    Não somos tão privilegiados, estamos dentro de uma bolha de sabão, que vai de um lado pro outro, ao vento ou ao sopro de uma criança." Mesmo que seja uma pobre bola de sabão esta é a nossa única oportunidade cósmica: temos que a "amparar", a tal bola de sabão, temos de a empurrar devagarinho, um pouco mais para aqui, um pouco para acolá...para a salvar! E nos salvarmos!
    Bela imagem a última!
    Um beijo e bom almoço!

    ResponderEliminar