viernes, 29 de octubre de 2010

HOMENAJE A UN GRAN HOMBRE






Ha muerto Marcelino Camacho, el paladín de las utopías en tiempos de miseria y miedo, cuando para hablar hacía falta ser valiente.



martes, 26 de octubre de 2010

MI PEQUEÑA PRINCESITA









obra de George Clausen



Cariño mío:
En las navidades del 2007 fuimos a Granada para pasar la Nochebuena con tus papás. Al entrar en la ciudad, después de un viaje de intensa lluvia dejó de llover de repente, salió un rayo de sol por entre las nubes negras, se hizo una luminosidad mágica y en el cielo apareció el arco-iris más bonito que yo había visto nunca, de lado a lado de la tierra, enorme y brillante con sus siete colores: entonces yo sentí dentro de mí que tu ya estabas en camino, fue todo muy intenso, siempre que veo un arco-iris me acuerdo de aquél momento .
Efectivamente durante la cena supe lo que ya sabía en mi corazón.
Luego en la habitación del hotel donde dormimos el abuelo y yo, aparté la cortina para mirar a través del cristal la plaza Bib-Rambla con sus árboles sin hojas adornados de mil lucecitas doradas, la Alhambra al fondo en todo su esplendor y la catedral a mi izquierda con las campanas repicando alegres para la Misa del Gallo. Fue como cuando todo se conjuga para sentirte plena.
La primera vez que te cogí en brazos y me apretaste un dedo con la manita, mirándome con esos ojos negros e intensos, me has atrapado   incondicionalmente.
San Pablo dijo un día a los Corintios:
"Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.
Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de mover montañas, si no tengo amor no soy nada.
El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta."

Algún día sabrás como el amor es lo que hace grande nuestra pequeña vida.



obra de Susan Ricker Knox

viernes, 22 de octubre de 2010

Y EL CEREBRO CREÓ AL HOMBRE

       



                                                  óleo de Lucas Cranach



He estado enfrascada leyendo este libro de Antonio Damasio que acaba de ser publicado,  obra densa pero amena, de lectura lenta y sin embargo apasionante.
Damasio explica concienzuda y convincentemente como se formó el cerebro en los seres vivos por necesidad de supervivencia, y como este órgano que dirige el cuerpo va evolucionando hasta llegar a crear lo que es la mente, y como a su vez a partir de la mente el hombre desarrollará a través de los tiempos y las circunstancias el mundo de las ideas, las emociones y los sentimientos hasta llegar a lo que es hoy la condición humana. Afirma que una vez que las neuronas entraron en funcionamiento en el interior de los organismos que eran capaces de moverse, la vida animal cambió de diferente manera a la de las plantas. Se inicia entonces una progresión en la complejidad funcional con comportamientos cada vez más sofisticados hasta procesos mentales que con el tiempo llevaron a la conciencia.
A mí me parece una obra indispensable para entender la historia de nuestra evolución — aunque no soy ninguna experta en estos temas, que simplemente me apasionan. 
Por eso me voy limitar a transcribir algunos párrafos suyos, más interesantes que todo lo que yo pueda añadir:

— Pese al extraordinario éxito de la neurobiología, la comprensión que tenemos del cerebro humano es aún considerablemente incompleta.

— La luz blanca es una luz compuesta por los colores del arco-iris y sin embargo ello no resulta evidente a simple vista.

—  Un siglo y medio de investigaciones acerca de las consecuencias de las lesiones cerebrales nos aportan las pruebas que necesitamos para distinguir  las partes del cerebro que son competentes en la elaboración de la mente.

— El cerebro tiene miles de millones de neuronas, que forman entre sí miles de billones de conexiones.
Al igual que ocurre con nuestro rostro ( nadie tiene los ojos cuadrados o asimétricos, por ejemplo), los cerebros humanos son extremadamente similares y aun así muy individuales, cada cerebro es único.

— La conciencia es un estado mental en el que se tiene conocimiento de la propia existencia y de la existencia del entorno.

— Un conjunto de imágenes conscientes nunca deja de ir acompañado de un coro obediente de emociones y de los consiguientes sentimientos.
La manera en que se desencadenan las emociones resulta interesante: la elaboración de imágenes puede enviar señales a cualquiera de las regiones   que desencadenan emociones. Esas señales asumen el papel de estímulo emocionalmente competente, y se desencadena una cascada de acontecimientos que dan lugar a una emoción, y la lectura perceptiva de una emoción es un sentimiento.

— Sin la subjetividad, la creatividad no habría florecido y no tendríamos canciones ni pintura ni literatura. El amor nunca sería amor, solo sexo. La amistad habría quedado en mera conveniencia cooperativa. El dolor nunca se habría convertido en sufrimiento, no se hubiera considerado algo malo, sino sólo una dudosa ventaja dado que el placer tampoco se hubiera convertido en dicha o en gozo.

— La construcción neural de estados de dolor y de placer tuvo que haber surgido en etapas tempranas de la evolución y debió de desempeñar un papel decisivo en su decurso.

— Cuando miramos el árbol de la vida no podemos dejar de reconocer que los organismos progresan desde lo simple hacia lo complejo.

— Cuando las neuronas hicieron su aparición, la vida cambió de forma extraordinaria. Con el tiempo, se convirtieron en portadoras de señales, pasaron a ser dispositivos de procesamiento capaces de transmitir mensajes y recibirlos por vía electromagnética, organizándose en circuitos y redes de una enorme complejidad. Las neuronas son unas células más del cuerpo, solo difieren en su capacidad de hacer cosas que las demás células no pueden, así como en su firme actitud de vivir mucho tiempo, a ser posible tanto como vivan sus dueños.

— Resulta curioso que sea cada vez mayor el número de pruebas de que los avances socioculturales pueden llevar a profundas modificaciones del genoma humano.

— Una vez que en la mente cobró sentido el sí mismo , el juego de la vida cambió, si bien de una manera tímida al principio, centrándose en el individuo que, poco a poco, se define más y mejor.

— Se puede considerar a la naturaleza como indiferente, despreocupada y desmesurada, pero la conciencia humana creó la posibilidad de poner en tela de juicio esa manera de proceder de la naturaleza. La aparición de cerebros conscientes, que con el tiempo fueron capaces de una reflexión flexible sobre sí mismos, constituye el siguiente acontecimiento trascendental, ya que supuso dar una oportunidad a una respuesta rebelde, aunque aún imperfecta, frente a los dictados de una naturaleza indiferente.

— Una vez que el sí mismo fue ya lo bastante complejo como para revelar una visión más completa de la condición humana, esto es, cuando los organismos vivos pudieran aprender que el dolor y la muerte estaban en juego, pero que también lo estaban el placer, el prestigio y la insensatez, cuando hubo preguntas que plantear acerca del pasado y del futuro humanos, una vez que la imaginación pudo mostrar de qué modo era posible reducir el sufrimiento, minimizar las pérdidas y hacer más probable la felicidad y la fantasía — entonces la mente rebelde empezó a llevar la existencia humana hacia nuevos horizontes, algunos desafiantes, otros acomodaticios, pero todos basados en la consideración detenida del conocimiento, primero un conocimiento mítico, luego un conocimiento científico, pero en todo caso conocimiento.

— No es que las artes sean una compensación completa o adecuada para el sufrimiento humano, para la felicidad innalcanzada, para la inocencia perdida; pero aun así fueron y son una cierta compensación, un contrapeso frente a las calamidades humanas. Las artes son uno de los extraordinarios dones que la conciencia ha concedido a los seres humanos.
 ( "Y el cerebro creó al hombre")


Quiero rendir aquí mí homenaje a dos inmensos talentos españoles, Santiago Ramón y Cajal y Severo Ochoa, premios Nobel de Medicina y Fisiología en 1906 y 1959 respectivamente, que tanto han contribuido con sus descubrimientos a lo que se ha avanzado en los últimos tiempos en el conocimiento del cerebro humano. 

fresco de Masaccio

viernes, 15 de octubre de 2010

VOLVER A NINGUNA PARTE






                                                                               

                                                                      


óleo de Brita Barnekow







Hay gente que nace y muere en la misma calle, y eso no es malo ni es bueno, y hay gente que nunca vuelve al mismo lugar, y eso ni es bueno ni es malo tampoco, son los avatares de la vida, porque casi nadie puede elegir su destino.
Cuando faltó mi padre, me despedí de las habitaciones de la casa de siempre una por una, sabiendo que a partir de entonces cuando volviese al pueblo ya solo iba a encontrar abiertas para mí las puertas del cementerio. La casa se vendió porque me pillaba demasiado lejos, yo siempre he estado muy lejos. Me suele pasar lo que menos me había imaginado, las cosas que van ocurriendo me pillan tan de sorpresa que hace ya tiempo decidí no hacer planes, aprendí que es una casualidad improbable la de que los sueños se cumplan. Dejo pues que la vida me sorprenda cuando le viene en gana, y entre lo que me pasa a mí y lo que veo pasar a otros, bueno o malo, voy perdiendo la capacidad de asombro...
Las pocas veces que he vuelto a mi pueblo es como si él y yo hubiésemos cambiado juntos: los atajos, los regatos, los gallos cantando el amanecer, las carreteras con más carromatos que coches, las tardes de verano con más moscas que frescor, los paseos en las noches calientes con más luciérnagas que farolas, los grillos, las estrellas y la luna como únicos testigos de los primeros besos a escondidas.
Mis raíces las llevo conmigo allá donde me lleva el destino, porque como dijo Salustio, sé bien que no es mi vieja casa lo que extraño, si no mi niñez.
Lo importante es no quedar solo nunca, ya sea en la calle de siempre o cambiando de calle toda la vida.

"A veces, muy de tarde en tarde, se tiene la impresión de que también los lugares un día conocidos y olvidados luego acusan nuestra presencia cuando volvemos a visitarlos, y se establece una corriente de complicidad que avisa del entendimiento mutuo, las manos del viento se vuelven más largas y tenaces al rozarnos la piel, se oyen murmullos casi imperceptibles, la luz se tornasola: toma, te estoy devolviendo algo tuyo que guardaba, me lo diste a guardar, ¿te acuerdas?, y el lugar sabe que sí, nota que le estamos dando las gracias como a un amigo."

 (Carmen Martín Gaite, "Irse de Casa")





                                                      oleo de Botero                                                                              

lunes, 11 de octubre de 2010

VALER LA PENA

                                                 


obra de Georges Braque



Muy de vez en cuando los medios difunden una buena noticia, alentadora, una gota cristalina en el océano del dolor del mundo: el chino Liu Xiabo siempre ha luchado por los oprimidos de su país, que son la mayoría de una población de más de 1300 millones de personas. Está encarcelado hace dos años y le esperan otros nueve de condena, por atreverse con algunos más a enfrentarse al coloso implacable que materialmente crece y crece a costa de pisotear a todo el que ofrezca resistencia. Son fusilados anualmente 10.000 indefensos, y sus humildes familias son obligadas a pagar la bala que se incrusta en la cabeza de sus seres queridos.
Liu Xiabo estaba muy triste en la prisión, desanimado, impotente, se sentía solo y perdedor, con ese frío que entra en el alma cuando la vida nos da la espalda. 
Siempre se había preocupado por los oprimidos y   había sentido el dolor ajeno, como cuando de verdad  uno quiere y no le dejan, como cuando uno es valiente pero no puede demostrarlo, era un ver pasar la vida detrás de los barrotes como si todo se hubiese marchitado.
Entonces llegó su mujer para la diminuta visita mensual, él le sonrió intentando mantener el tipo para no preocuparla aún más, y entonces ella pronunció estas palabras con la voz entrecortada:"¡Te han concedido el premio Nobel de la Paz!"
Las consecuencias de este extraordinario gesto de la Academia Sueca en nuestro mundo globalizado — para lo malo pero también para lo bueno — se verán con el tiempo. Ojalá China ya no pueda ser la misma nunca más y que Liu Xiabo haya empezado a remover los cimientos de su historia triste.               






"...Se es revolucionario hasta el final o no se es. (Jacobo)
...Ni tú ni yo teníamos razón papá, es el olor de la derrota papá. ( Santiago Zavalita)
...Un remolino interior, una efervescencia en el corazón del corazón, una sensación de tiempo suspendido y tufo.
...A lo mejor te había jodido la falta de fe, Zavalita. ¿Falta de fe para creer en Dios, niño? Para creer en cualquier cosa, Ambrosio.
...Piensa : pensabas no, Zabalita. Cerrar los ojos, el marxismo se apoya en la ciencia, apretar los puños, la religión en la ignorancia, hundir los pies en la tierra, Dios no existía, hacer crujir los dientes, el motor de la historia era la lucha de clases, endureces los músculos, al liberarse de la explotación burguesa, respirar hondo, el proletariado liberaría la humanidad, y embestir : e instauraría un mundo sin clases. No pudiste, Zavalita, piensa. "
 (Conversación en la Catedral, Mário Vargas Llosa)




jueves, 7 de octubre de 2010

MANUEL VICENT

                     


                                                            

                                                                  




Con la radio, el ordenador, la tele, el teléfono gratis, el cine, el yoga, los nietos, los amigos, los viajes, la vista cansada, la pereza y también el propósito de vivir lo que me quede de vida, cada vez aprecio más los mensajes cortos y sin embargo interesantes, la capacidad de síntesis, de emocionarme en un plisplas, de enseñarme y aportarme cosas que me ayuden a enriquecer por dentro y que incluso en un momento dado me puedan servir de consuelo: me refiero a un buen artículo periodístico.
A Manuel Vicent le necesito como a un amigo    indispensable, su estupenda literatura concentrada está surtida con todo lo que puede dar de si un articulista semanal inmejorable — es coloquial sin dejar de ser profundo, imaginativo sin frivolidad, culto sin pedantería, muy personal pero variado,  imprevisible, entrañable, profuso en pinceladas que rozan la genialidad. Atrapa con la primera frase, sin falacias, siempre inconfundible pero siempre nuevo, intenso, reflexivo, agudo, diciendo lo que piensa con la delicadeza moral de no recurrir al insulto gratuito y sí a la burla inteligente, obviando el ataque frontal y mezquino, "...porque el odio mata, y el amor tiene cabalgadas de corcel".
Leer a este extraordinario articulista es un placer para el alma, es renovar cada mañana de
domingo la esperanza de que siempre quede gente como él para que la humanidad un día no pierda definitivamente el norte (..."Frente a la estupidez humana, una sonrisa irónica; frente al desastre planetario, una leve mirada al cielo sin pedir explicaciones; frente a la injusticia, el gesto impasible de la inocencia. Cada mañana la luz del sol establece en la ventana un asa donde agarrarse"). 
Cuando murió su amigo Alfonso el cerillero le dedicó estas palabras: "No son las grandes tragedias que echan abajo las cajas de teatro de nuestra vida, sino la muerte de algún amigo fiel que sin darnos cuenta nos sustentaba".
También él, sin darse cuenta, sustenta la ilusión de nuestro primer café de los domingos, uno de esos placeres que con su transparencia y bondad sabe elevar a la categoría de filosóficamente esenciales...("Mi lucha por la existencia consiste que a la hora del desayuno sea mucho más importante el aroma del café que las catástrofes que leo en el periódico abierto junto a las tostadas").
Con un humor inteligente a lo Woody Allen, gasta una filosofía de vida que mantiene vigente a partes iguales el escepticismo y la esperanza, una lucidez socarrona y pasota pero a la vez el amor indispensable para disfrutar "a la desesperada " de lo bueno de la vida, de lo natural, de los amigos, de la belleza de las cosas, de como "hay que dibujar un círculo a nuestro alrededor que no pueda atravesar lo que solo nos va herir gratuitamente", porque que el tiempo es un filtro finísimo que va relativizando la importancia de casi todo.
"A mi juicio", escribe ," la vanguardia de la historia está constituida por los panaderos, los cultivadores de patatas, los asentadores de frutas y demás personal del gremio de abastos.
Mientras unos señores toman medidas exactas para destruir el planeta, otros seres maravillosos cada mañana dejan en la puerta de nuestra casa dos litros de leche.
(...)Uno se acuesta lleno de angustia, totalmente derrotado por las noticias del periódico, pero al saltar de la cama al día siguiente contempla con asombro el sol en el tejado.
La civilización avanza de forma ciega y los poetas e intelectuales van agarrados de su rabo.
Los poetas transforman la basura en estética y los intelectuales nos explican porqué no estamos muertos todavía. Formulan graves pensamientos sobre esta gran sorpresa."
Larga vida a Manuel Vicent, una pluma indispensable en este país de memos. 
  

viernes, 1 de octubre de 2010

¿ DON JUAN HA MUERTO ?






                                    óleo de Max Slevogt 


El personaje de Don Juan se ha ido reinventando a través de los tiempos, siempre otro y siempre el mismo en su esencia, porque más allá del arquetipo que Tirso de Molina estrena en el Burlador de Sevilla, el donjuanismo  estuvo siempre  ahí, tan   universal como la  condición humana. 
Con la figura de Don Juan la literatura española pasa de la creación del mito quijotesco a uno mucho más real y abundante: el fanfarrón de buena presencia y verbo rimbombante del cual son presa fácil las damiselas inocentes, románticas  y confiadas, tan al uso hasta hace dos días...
A don Juan no le interesan las mujeres, ni el amor, ni la sexualidad (según algunas opiniones era, en ese sentido, "perro ladrador y poco mordedor"...): lo que realmente le motiva es demostrar a sí mismo y a los demás que siempre gana, que siempre vence, en un alarde patético y estéril de su ego. La mujer es tan sólo una presa de caza, nunca le preocupa herirla, porque en el fondo la desprecia, como buen narciso sin sentimientos de compasión que se siente ufano de sus fechorías, un prototipo decadente que aun se ve mucho por allí.
Contrariamente al perfil del Casanova, que a través de las mujeres parece acercarse a una auténtica vida placentera, don Juan es un insaciable crónico,  mezcla de arrogancia y mezquindad. Dice de él Rafael Argulhol : "Incapaz de vivir la racionalidad y los diferentes matices de la vida, llega a una situación en que lo único que hace es huir hacia delante acumulando sombras de placeres y de amores, pero nunca el placer y el amor".
El caso es que a estas alturas de la historia, nuestro flamante conquistador empedernido y toda su prestancia tienen los días contados, ya van quedando pocas mujeres que se dejen embaucar por esos seductores de pacotilla — hoy son ellas  las que eligen y exigen, y sufrir por amor está cayendo en desuso...
Son más bien ellos los que están desorientados o perdidos por completo: habrá que crear ciertamente otro personaje literario, otro macho un poquito más inteligente y sensible, capaz de enfrentarse de forma honrosa a la mujer del siglo XXI...
                                     

óleo de Fragonard
                   

¡Ah! ¿No es verdad, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?
Esta aura que vaga llena
de los sencillos olores
de las campesinas flores,
que brota esa orilla amena;
esa agua limpia y serena
que atraviesa sin temor
la barca del pescador
que espera cantando el día,
¿no es cierto, paloma mía,
que están respirando amor?
      (Don Juan Tenorio, Escena III)