viernes, 1 de octubre de 2021

ESNOBISMOS



                                                             pintura de Alexei Jawlensky



Todos llevamos dentro un snob sin saberlo,  cualquiera puede hincharse como un pavo o al revés, aparentar una sencillez impostada. Todos vamos sobreactuados y nos copiamos mutuamente, cada cual con sus modelos. En el teatro de la vida representamos el único papel, personal e intransmisible, que somos nosotros mismos, y aun así no es fácil conocerse de verdad y no aspirar a cambios imposibles. Adornamos con flores artificiales jardines imaginarios por falta de valor para ser auténticos, mirar de frente nuestras carencias y aceptar nuestras debilidades.
Se puede ser esnob intelectual, social y hasta moral: parecer bueno no es lo mismo que serlo, en la generosidad confiesa hay un algo de postureo. En cuanto a la pedantería intelectual, que prolifera en cualquier rama de la cultura y del pensamiento, resaltan los que se creen expertos en todo y hablan para impresionar, sin tener algo sugerente que decir. (El que no se sienta reflejado que tire la primera piedra).
Lo interesante y sosegado es caminar hacia una paz interior sincera y duradera antes que perder el tiempo cultivando apariencias. Pero entre ser sencillo y transparente o un pedante empecinado hay un abanico de posibilidades, algunas incluso tiernas, siempre y cuando no se desprecie a los que erróneamente se creen inferiores. 
Hasta los muy dotados tienen algún fallo monumental, como dice el filósofo Gregorio Luri:  "la personalidad reúne tantas facetas que todos tenemos alguna imbécil que compensa nuestras aparentes superioridades".
Eso sí, es preferible tener carácter que ser amorfo, tener carisma que ser un simple; muchas veces el esnobismo es tapadera de complejos o frustraciones, una forma de encubrir con "fantasías" una muy baja auto estima. Las vidas engañosas e inauténticas deben ser agotadoras, un envoltorio muy trabajado y aparente pero lleno de nada...
Al final cada uno actúa como puede y ya lo dijo Spinoza, "no hay que ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones humanas, sino intentar entenderlas, explicarlas, descifrarlas, en vez de condenarlas". 
Lo único realmente cierto es que todos juntos  somos muy poca cosa comparados con el universo y la eternidad.  
 

2 comentarios:

  1. Coisa estranha a natureza humana e a personalidade das pessoas. Feitas de 'compromissos' inconscientes em resposta às fraquezas ou aos convencimentos próprios. Mas gosto do que diz o Spinoza : "no hay que ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones humanas, sino intentar entenderlas, explicarlas, descifrarlas, en vez de condenarlas". Só assim conseguiremos "sobreviver" todos! Os convencidos, os megalómanos, os imbecis, os frustrados, os snobes, os complexionados e etc.
    Grande verdade a do Grande Spinoza:"Somos todos tan poca cosa, comparados con el universo y la eternidad..."
    Beijinhos minha querida! Já não vamos a Trieste - talvez apenas Roma.

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  2. Já vi que gostas do Jawlensky! E de facto impressiona. Não o conheço bem. Beijinhos

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