jueves, 1 de octubre de 2026

LA FERIA DE LAS VANIDADES

 




                                               Almada Negreiros



Uno de los sentimientos más absurdos de los que nos habitan es ser vanidoso, deberíamos acordarnos siempre de que no somos nada comparados con el universo y menos de un segundo comparados con la eternidad... Hemos logrado una evolución impresionante gracias a algunas mentes privilegiadas, una minoría capaz de descubrir e inventar, mientras los otros nos limitamos a imitar los patrones existentes, desde los más sofisticados a los más elementales como hablar, vestirse, cocinar, limpiar, comportarnos socialmente y así. Todo nos viene dado. 
Lo curioso es que mientras el desarrollo de la condición humana avanza por fuera, por dentro seguimos con las mismas luces y sombras igual que toda la vida. El repertorio es muy amplio y con matices, claro, desde lo más noble a lo más mezquino, de la bondad extrema al egoísmo feroz, la crueldad, el odio, la mentira, la envidia, la intransigencia, la corrupción y en un lugar destacado, la estupidez: solo las personas con pocas luces pueden ser vanidosas, por ejemplo. Por contra la humildad, igual que otras tantas virtudes, es señal de lucidez, entendimiento y nobleza de carácter. 
Las grandezas y miserias de que cada individuo está hecho son solo suyas, a fin de cuentas de los 8.000 millones que somos ahora mismo, lo que más le importa a cada uno es su vida y la de los suyos. Salvo honrosas excepciones, claro.
Cada uno gestiona como sabe y como puede su mundo interior, por fuera rodeado de gente pero por dentro solo consigo mismo.
Ahora están las redes sociales para dar alas al narcisismo... La feria de las vanidades está abierta las 24 horas... 

"La mayor parte de los problemas del mundo se deben a la gente que quiere ser importante", T. S. Eliot 

 



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