lunes, 15 de noviembre de 2010

" SEÑORA DE...."









Termina de salir una ley por la cual el orden de los apellidos de nuestros hijos queda al libre albedrío de los padres. Puede parecer una tontería, pero lo verdaderamente tonto es que fuese al revés : primero el del papá y luego el de la mamá, o viceversa, como en Portugal, lo mismo dá, pero obligatorio, el caso es controlar todo. 
Cuando había aduanas, al pasar a Portugal nos hacían rellenar un "papelinho" donde solo faltaba poner a qué  íbamos; siempre me pregunté qué harían luego con tantos millones de papelinhos...
Tengo historias surrealistas con el infierno de la burocracia y de los apellidos de mis hijos que no contaré para no aburrir, solo un apunte: con cuarenta años tuve que pasar por el forense para que testificase otra vez que yo era una mujer, con vistas a volver a hacer mi carnet de identidad español, puesto que en consecuencia del robo del que yo tenía desde que me casé, llegaron a la conclusión en el Registro de que nada de lo  hecho servía para cosa alguna. ¡Etc!
 El caso es que todo lo que signifique una conquista a favor de la igualdad y la libertad es siempre bienvenido.
Los que nacimos en los años cuarenta del pasado siglo, sabemos bastante de rigores machistóides. Cuando me casé y me convertí en " la señora de...", me encontré que la casa era toda mía, o séase, me tocaba todo a moi, y esta, que no había pisado nunca una cocina — por poner un ejemplo "suave", tiraba las patatas a la sartén y salía corriendo... Llevé las manos hechas un cristo, quemadas y cortadas, sin que por eso mis guisos, hechos a golpe de libro, fuesen más valorados (¡ingratitud machista, claro!). Luego vino la niña y yo, aparte de adorarla, tampoco tenía mucha idea de qué hacer con ella, no nos preparaban para la vida práctica, y mi madre ya no estaba en este mundo para  echarme una mano, aunque fuese por teléfono. Fué durillo, y para más inri me convertí en lo que nunca pensé que me tocaría ser, por clarísima falta de vocación para ello:  ama de casa, de profesión "sus labores", apesar de lo que me costó convalidar la carrera sin dominar el español todavía.
Llevar la casa a secas, sin tener un trabajo fuera de ella, condiciona mucho, nos convierte de cierta manera en más conformistas, pasamos por donde no deberíamos, por las circunstancias: cuesta más educar al otro, yo no lo aconsejo a nadie, hombre o mujer.
 Enfin, lo cierto es que en una sociedad civilizada tiene que haber una tolerancia cero con las atitudes machistas. No en vano fueron hombres que en su momento  dicidieron por nosotras, cuando todo nos estuvo prohibido — tener voz propia, votar, separarnos, vestirnos enseñando lo que nos diera la gana, besar en público, abortar, reunirnos, ser homosexuales, pensar libremente, ¡vivir libremente!, en dós palabras . Y por supuesto que a los hombres también les toca siempre un buen trozo de la tarta de la estupidez y la intolerancia.
Esperemos que algún dia triunfe  el "prohibido prohibir" del Mayo de 68, con Sartre detrás de las barricadas, o del paraíso paternal del poeta portugués Miguel Torga, o de la canción de protesta del gran cantante brasileño Caetano Veloso (:"vais siempre a matar al viejo enemigo que murió ayer")
Igual que la fuerza bruta ya no tiene aplicación en la sociedad de hoy día, alguna vez toda clase de nepotismo y estupidez dejará de encontrar cabida en una población cada vez más informada, a la que será por lo tanto más difícil  engañar y manipular.
Algún día la sociedad será mayoritariamente inteligente, sana, justa y libre. Algún día.

                      E eu digo Sim
                      E eu digo Não ao não
                      E eu digo: É !
                      É proibido proibir
                      É proibido proibir...etc.              
                                 (Canção de Caetano Veloso)


Le Mariage, de Jean Fouquet
      

2 comentarios:

  1. Muito bem, como sempre.
    Foram tempos sombrios e ainda não passaram para muitas mulheres por esse mundo (civilizado ou não) fora!
    Basta recordar a minha experiência de professoara da noite (de adultos/sobretudo adultas). O que eu aprendi. Mas também ali vi muitas outras situações em que havia desejo de mudar e muito se conquistou! Em certas coisas, vamos (Portugal) à frente de outros países de quem se deveria esperar mais...
    Salário igual a trabalho igual, paridade de situação homem/mulher em certas empresas, até no Governo...Liberdade de religião de facto (?), liberdade de escolhas de vida: a própria lei do aborto, o PACs social, o casamento homosexual, etc
    Para nós, isso foi graças ao 25 de Abril!
    Com a crise, o mau-viver agravou-se, hoje há quem lamente não poder ao velhos tempos do Salazar bolorento, mas isso deve-se mais à ignorância do passado do que a outra coisa. Foi pena não se ter explicado melhor o "que foi", não ter havido mais "educação cívica" nas escolas, etc (culpa do Cavvaco que acabou com essa "disciplina"!
    bem, já desabafei, inspirada pelo teu post!
    Beijos

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  2. Não me estranha nada o que me dizes sobre as saudades do passado de gente mal informada ou mal intencionada: as crises económicas profundas são um perigoso caldo de cultivo para o ressurgir de fascismos, nazismos,ou qualquer outra classe de "ismos".Vamos a ter esperança de que a História sempre acabe por avançar em termos gerais, apesar de que para isso muita gente tem que deixar pelo caminho a alma e a vida.
    Mando-te muitos beijinhos

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