sábado, 1 de marzo de 2025

LA ISLA DE LA IMAGINACÓN

 




                             Eric Heckel



"Tesoros los hay en todas partes, lo importante es aprender a buscarlos y merecerlos".
Stevenson, La Isla del Tesoro

Llevamos en la mente un rincón inexpugnable donde imaginamos ser como quisiéramos, con la vida deseada en el paso por este mundo e incluso con un final de la función a nuestra medida. La imaginación es libre, unos tienen mucha y otros menos, pero casi siempre la única forma de huir de la realidad es volar hacia dentro. Cada cual se monta su película, imagina su historia ideal, aunque eso sí, conviene no confundir lo que somos con lo quisiéramos ser.
Cuando en medio del barullo la existencia pesa y nos sentimos perdidos, es en esa "isla" imaginaria que encontramos refugio para escapar por momentos del vorágine de este mundo a veces tan  difícil, deshumanizado, globalizado, insolidario, consumista, exhibicionista, digitalizado y un largo etcétera más de miserias e incertidumbres. 
La Isla Utopía de Tomás Moro ha indicado el camino de huida de la realidad ingrata y ha dado ese nombre a los sueños imposibles, igual que en la ciudad imaginaria de Platón solo existiría el Bien, la Verdad y la Justicia. 
Cada persona cultiva el espejismo de un lugar sublime, sembrado de hermosura y sosiego, quizá una reminiscencia de ese paraíso perdido donde haya empezado la historia del hombre, antes de perder para siempre la inocencia.
Cuantos más somos, más solos y desprotegidos nos encontramos: para Nietzsche los hombres nacidos de la ruptura con los arquetipos tradicionales serían independientes y solidarios, seguros e individualistas, sin dejarse llevar por los valores tradicionales. 
Una isla. Un lugar pequeño, aislado, a nuestra medida. Pan, Amor y Fantasía...

"Aprendí a mirar más el lado bueno de mi condición y menos el lado oscuro".
Robinson Crusoe                                                      


sábado, 1 de febrero de 2025

EL LOBO ESTEPARIO


                                                                         

   
                                                            Roberto Montenegro





   "Tan pronto estaba en el cielo como en el infierno, la mayoría de las veces en los dos lugares al mismo tiempo."


Hermann Hess también buscaba respuesta a la gran y sempiterna pregunta: ¿Qué somos? 
Cada ser humano gestiona la existencia como puede, a sabiendas de que tener la capacidad de adaptarse a ella es esencial para sacarle provecho, aunque deambulamos por un mundo que nunca llegaremos a comprender en su totalidad.
Harry Haller (las mismas iniciales que el autor) es un personaje atormentado, un discapacitado emocional que sin embargo despertó gran entusiasmo en la juventud de la época, a la publicación de la novela en 1927.Trata de un insatisfecho permanente con el entorno y consigo mismo, prisionero de unas necesidades muy animales y sobrenaturales a la vez, lo que le provoca felicidad y sufrimiento en una misma oleada. La navaja de afeitar, la idea del suicidio, no deja de estar presente en cada uno de sus desconsuelos. Realidad y ensoñación se mezclan hasta convertir la vida, al final de la obra, en un inquietante "Teatro Mágico" que tuvo un enorme éxito a nivel internacional y que todavía perdura en algunos países y medios. Domina en ese escenario irreal lo etéreo y fantasmagórico, unas locas fantasías que solo existen en su mente. 
Haller piensa, analiza, filosofa, pero es incapaz de sentir jamás algo de paz por dentro. 
El autor afirma que la humanidad "esfuerza a la inteligencia en exceso, intentando ordenar cosas que están muy distantes de ser accesibles a la razón, y que nadie escribe tan mal como los defensores de ideologías que envejecen": ¿y qué pasó con las suyas, Premio Nobel de Literatura de1946, que después de un éxito arrollador empezó a perder miles de lectores?
De aquellos tiempos extraños de entre guerras se llegó pasado un siglo, a estos tan cibernéticos y con una Happycracia tan estomagante, donde ser negativos está mal visto y exhibir felicidad es una rutina obligada en las redes... 
Nunca los extremos han sido recomendables "aunque sean de virtud", como dijo Santa Teresa de Jesús.


  " Ella era la pequeñísima ventana, el pequeño agujerito resplandeciente en mi oscura cueva de inquietud."                                                                       

miércoles, 1 de enero de 2025

QUERER Y QUERERSE

 





                                                                                   

                                                                   Conroy Maddox



Igual que no podemos vivir otra vida que no sea la nuestra, no estamos obligados a querer a nadie ni  nadie a querernos a nosotros, el amor es libre, se  trabaja y se gana cada día. Como casi todo. 
Tan importante como amar y ser amado, es quererse a sí mismo: quien no se gusta, no conoce el significado del amor y respeto. 
Buscamos las alturas espirituales desde nuestra pequeñez esencial, aspiramos a una plenitud imposible de alcanzar, aunque hay momentos cumbres que ocurren cuando logramos la armonía entre lo que pensamos, sentimos y expresamos.
Somos y hemos sido billones pero físicamente todos somos únicos. Solo aceptando la diversidad de historias y condiciones que hay a nuestro alrededor logramos mantener el propio equilibrio. Cada cual se monta la vida como quiere, como puede y como sabe, plasmando su propia esencia en todo lo que hace o deja de hacer, con una ilusión de libertad que nos hace olvidar que en el fondo todos estamos programados.
Es el amor a los demás y a nosotros mismos lo que nos salva del absurdo y del caos, en medio de esa incertidumbre permanente que es la existencia.
Tenemos que quedar en silencio de vez en cuando para escuchar el ruido del entorno e intentar hacer de todo y de nada algo que valga la pena.
La madurez afectiva es esencial para unas relaciones sólidas y una vida plena. El amor no es solo emoción, implica decisiones conscientes que permitan construir proyectos de vida en común.
Quien no da no recibe, "el que quiere ser amado, que ame", como dijo M. Gandhi. En el amor hacia nosotros y hacia lo demás radica nuestra mayor fuerza, la felicidad está en las pequeñas cosas que ganan la importancia que queremos y sabemos darles.
No establezcamos sentimientos inútiles, busquemos lo que la vida tenga de más sencillo y hermoso, porque solo en lo que nos gusta nos encontramos. En vez de inventar situaciones ficticias, amemos lo que vale la pena, escuchando nuestro propio corazón: más que preocuparnos por el que dirán, preocupémonos en analizarnos y juzgarnos a nosotros mismos.
Feliz 2025.                                                                                

domingo, 1 de diciembre de 2024

GOTA FRÍA SOBRE VALENCIA

 



                                                                                               Victor Brauner



El 29 de octubre de 2024 marcará un antes y un después para miles de personas que vivían o estaban, en esa hora fatídica, en alguno de los ocho pueblos de Valencia que quedaron arrasados. De repente una ola asesina cargada de cañas, barro, enseres, coches y todo lo que encontró por delante, segó vidas, derribó casas, arruinó negocios, estructuras urbanas, proyectos, sueños, esperanzas. De repente. Sin previo aviso.  
Entonces nos hemos percatado todos a la vez de nuestra común vulnerabilidad, de lo impotentes e inseguros que estamos, pero eso sí, llamados a sostener a los que se encuentren hundidos.
No vamos bien. Sobramos dos tercios de la población, la mayoría consumimos de  forma irracional y contaminamos como nunca. El cambio climático pesa como una losa, nadie es capaz de cambiar con decisión el rumbo que llevamos. Las anomalías meteorológicas son muy inquietantes, los polos se derriten a pasos agigantados, las guerras son cada vez más devastadoras, y la amenaza atómica tiene el apocalipsis de colofón: un mundo opaco y hostil, "confuso, inseguro, oscuro" como el de Miguel Hernández, pero a nivel global. Es un desatino que nos afecta a todos, incluidos los que se dan mucha importancia y se creen vacunados contra el infortunio.
De Aristóteles o Arquímedes a Einstein o Stephen Hawking, solo las mentes más privilegiadas nos han hecho avanzar como especie: todos los demás  deberíamos ser decentes, compasivos, generosos, humildes, pero también rigurosos, críticos y cultos a ser posible. Tenemos una historia fascinante y miserable a partes iguales. Como dice Manuel Vicent, "las escasas opiniones inteligentes y sensatas, las noticias contrastadas que oirá por la radio o la televisión, le llegarán envueltas en una cantidad de mierda insoportable, como si el mundo ya estuviera en manos de millones de cretinos". 

A vida é uma grande feira e tudo são barracas e saltimbancos.
Penso nisto, enterneço-me mas não sossego nunca.
 Fernando Pessoa 


viernes, 1 de noviembre de 2024

NOAM CHOMSKY

 





Las contradicciones y miserias del ser humano hacen difícil explicar su historia, y más desde la ignorancia y sin un distanciamiento temporal suficiente para un análisis objetivo e imparcial. 
Noam Chomsky, lingüista, filósofo, analista político, pacifista-activista, considerado una figura intelectual clave dentro del ala izquierda de los Estados Unidos, con más de 150 libros publicados, hace un estudio muy lúcido de las guerras, las del pasado y del presente, con sus causas y sus consecuencias., denunciando infatigablemente los ataques a la democracia en todo el mundo. 
Considera fundamental defender a ultranza la libertad de expresión, cuestionar el poder, el patrioterismo reaccionario, y defender sin concesiones la justicia y el respeto al otro.
Es enemigo acérrimo de los conflictos bélicos y de los sufrimientos innecesarios que provocan, así como del imperialismo que incrementa las desigualdades sociales y económicas a nivel mundial. Se ha convertido en uno de los grandes referentes actuales para todos aquellos que luchan contra la opresión y la injusticia.
Pesimista con la condición humana y su futuro, está convencido de que el principal problema de la humanidad al día de hoy, es "como impedir que salte por los aires", pues si no se hace nada que lo impida, "estamos acelerando la carrera hacia el precipicio". Después de más de 50 años criticando los excesos del poder y siendo una figura importante y respetada del pensamiento contemporáneo, no rehúye nunca, pese a la inmensa presión de ciertos medios, temas tan espinosos como algunos de los enfrentamientos actuales o el cambio climático. Considera la Nakba (1948) un error histórico, esencial para explicar las causas últimas del enfrentamiento entre Israel y Palestina. Reitera la necesidad de encontrar una salida justa y duradera para ambas partes.  
Ha afirmado que el partido Republicano estadounidense "es la organización más peligrosa de la historia". Nada menos. 
Es especialmente controvertido en algunos medios, porque pese a su origen judío, critica la política del gobierno de Israel y siempre ha declarado que no sigue ninguna religión.
Recela de la manipulación mediática que utiliza la emociones antes que la razón, para implantar ideologías interesadas. 
El New York Times lo ha señalado como uno de los más importantes intelectuales contemporáneos, que por desgracia no abundan.
Como para Platón, uno de sus maestros, piensa que "la dignidad del hombre se vincula al conocimiento verdadero de las cosas, lo cual está reservado a una minoría, que lo alcanza gracias a ciertas predisposiciones y una educación adecuada". Esta minoría ha sido, es y será siempre imprescindible para que avancemos como especie. Gracias Chomsky.

El mundo es un lugar misterioso y confuso. Tienes que estar dispuesto a sentirte confundido si no quieres convertirte en una réplica de alguien.
N. Chomsky
 

martes, 1 de octubre de 2024

POR UN PUÑADO DE LIKES









Leonor Fini




Somos mayoritariamente mediocres y simples, pero en las redes sociales se nota más... Aquí nos hinchamos, nos sentimos importantes, sabiondos, completamente ajenos a nuestras carencias e inmunes a la autocrítica. Y así resulta la imagen que damos de nosotros mismos, pobretona, convirtiendo internet en una saturación de estereotipos agotadoramente repetidos, frases hechas, pensamientos pseudo profundos, opiniones irrebatibles, mensajes aleccionadores, enseñanzas estériles, puestas de sol, lunas, flores, mascotas, excursiones, comidas, chistes malos, saludos, bendiciones, cadenas irrompibles, muchas fotos privadas y así. Una sobredosis de datos poco relevantes, una falta de respeto por el tiempo de los demás, cuando al final no es tan importante que nos lea mucha gente, sino que cuando nos lea alguien con criterio se quede con una buena impresión nuestra. 
Aplicaciones como Facebook, diseñadas en origen para un reencuentro enriquecedor con amigos y conocidos, están completamente colonizadas por maromos desconocidos poniendo posturitas... Predominan los egos narcisos (con sus comentaristas adjuntos, donde queda patente un gran servilismo o agresividad, según casos, además de unas faltas de ortografía que hacen doler la vista). 
Luego están esos videos absurdos que se hacen virales por unas horas, dignos de un estudio aparte: ¿¡como es posible arriesgar la vida, incluso llegar a perderla, por un momento de "gloria", o tener el cuajo de seguir grabando escenas escalofriantes en lugar de socorrer a las víctimas?! Alucinante.
Internet es adictiva como una droga, perjudica la salud mental, nos fabricamos un personaje a medida y luego confundimos la realidad y la fantasía. 
La fascinación tecnológica atrapa en sus redes (nunca mejor dicho...) a personas y a su imprescindible sentido común: los menores de 25 años consultan compulsivamente el móvil cada 7 minutos, y el temor a no ser populares puede ocasionarles una severa falta de autoestima, ansiedad e incluso depresión. La culpa es, como siempre ha sido, de los educadores y políticos de turno. Todos somos responsables de este desatino.
Antes se creía que la principal causa de la idiotez humana era la falta de información, pero al final no era eso: como dice Rosa Montero, "la catástrofe comienza cuando la gente deja de escuchar a los demás. Cuando alguien empieza a creer que lo que dice, esas cosas aburridas que ya ha repetido mil veces, son las mejores y más importantes". Por desgracia es así como se maneja este espacio, esta evasión, este sentirse alguien, con el resultado último de un gran vacío y soledad, miles de amigos virtuales a los que nada nos une, y a veces nadie cerca con quien tomar un café. 
Luego está una prisa enloquecida y malsana, esa dispersión fruto de tanta tecnología punta, esa cultura nefasta de la rapidez y lo inmediato, cuando vivir despacio y centrados en lo que estamos haciendo es la única forma de disfrutar. 
A todo esto, se palpa un materialismo barato, una pedantería absurda, una afición exhibicionista al consumo, al lujo, a marcas caras o a viajes estrambóticos. 
El filósofo Markus Gabriel propone la creación de una red social ( la llamaría Ágora...), que sea un espacio serio y riguroso, donde solo quepa el intercambio de ideas, la creatividad, la madurez intelectual, la cultura y la nobleza de sentimientos— todo tan necesario y urgente como que la cordura colectiva pase a ser una cuestión de Estado. 
A los móviles y toda su parafernalia habría que  incorporarles algo como un "mantra" que nos recordase a diario que la vida es corta y que hay que saber vivirla: lo más importante es ser buena gente, mirar al rededor e intentar ser feliz con lo que nos toca. Sin hacer nunca daño a nadie.

domingo, 1 de septiembre de 2024

LA GRAN INVASIÓN

 





Benvenuto Benvenuti




La Tierra no nos necesita.
Somos el único superdepredador del planeta, lo hemos desequilibrado, contaminado, masificado, plastificado, desertificado. 
Convivimos con amenazas nucleares, colapsos ecológicos, pandemias, perdidas de la biodiversidad, efectos invernadero, sistemas alimentarios insostenibles, consumo salvaje con explotación obscena de los recursos naturales. 
Sobra gente, sobran coches, aviones, barcos, sobran turistas, caprichos y ambiciones.
El desarrollo tecnológico tiene un punto de inflexión que va en contra del bien estar que persigue, le van a saltar todas las costuras, al desarrollo y a ese "bien estar". Los científicos no se cansan de alertar de los peligros de la tecnología punta, del uso de los combustibles fósiles, de ciertos materiales sintéticos, etc. etc. 
Entretanto nos vamos adentrando en una senda sin retorno, mientras políticos mediocres y chalados agotan el tiempo que aun queda con maniobras de distracción, atrincherados en la negación de lo evidente, por incompetencia e interés propio.
Así mismo los ciudadanos somos mayoritariamente incívicos, insolidarios e ignorantes; miramos hacia otro lado, a la espera de que alguien actúe y que todo acabe bien, como en los cuentos. 
Al día de hoy, es más revolucionario y progresista vivir cuidando y gozando de nuestro entorno cercano que embarcarse en unos abominables viajes sin enterarse de nada, meros desplazamientos contaminantes, hechos por exhibición y pedantería. Este turismo invasor es una gran metáfora de la sociedad: una cultura de masas con pretensiones de exclusiva. 
Con tamaña dispersión, física y mental, se va perdiendo la sensibilidad hacia lo cercano.
El talento es humilde y sencillo, la bondad es el mayor tesoro personal, el arte el reflejo más sublime del alma humana, y la cordura un don igualmente escaso e inestimable, pero realista, pragmático, alejado del mundo del sueño y la fantasía.
O pisamos el freno a fondo o se va todo al carajo.

"En el viaje del nuevo curso, en medio de un mundo tan desquiciado, en cierto modo todos vamos a ser también inmigrantes a bordo de un cayuco, tratando de llegar sanos y salvos a una imaginaria bahía azul, cada uno a la suya". Manuel Vicent

viernes, 9 de agosto de 2024

jueves, 1 de agosto de 2024

IDEOLOGÍAS Y ADOCTRINAMIENTOS









                                                                                                John Downton
 



Hay personas que nacen con la vocación de organizar la vida a los demás, y otras, la mayoría, que se dejan embaucar fácilmente — por simpleza, ignorancia, cobardía, conveniencia o comodidad.
Mientras tanto, las élites sociales promueven medidas y prácticas educativas que son siempre propaganda de determinados valores y formas de pensar: John Berger (Modos de Ver, 1972) aconsejó al público de la BBC a buscar en las pinturas antiguas de los museos el discurso agazapado del poder, detrás de esa religiosidad que las impregna tanto. Es más que evidente. 
Todos estamos manejados y adoctrinados, la independencia es una ilusión, un engaño, un sueño imposible, nos damos cuenta enseguida si se nos ocurre pisar alguna línea roja. En los países totalitarios, con la libertad de expresión seriamente amenazada, hay que ser un héroe para ir contra el establishment.
Conocemos con puntualidad y algo de morbo lo que pasa en el mundo entero, pero de forma parcial y sesgada, según el punto de vista del medio que da la noticia. Todo periodismo tiene una ideología, y cuando a nivel individual carecemos de las bases para un pensamiento crítico, acabamos siendo manipulados como marionetas.
Además, no existen verdades absolutas e incuestionables, en la vida todo es relativo, todo es imperfecto y mejorable, todo tiene luces y sombras, y cada cual percibe lo que le parece o más le conviene. Nos movemos dentro de unos niveles morales que van desde lo más miserable a lo más sublime, de la incapacidad total de definirnos lejos de la conciencia colectiva, hasta una moderada autonomía de pensamiento y acción. 
Los que más gritan y aleccionan son los menos proclives a reflexionar y ser dialogantes, defienden a ultranza lo que afianza sus convicciones y cuestionan cualquier dato que las rebata, por sólido que sea. Considerar malvado al que piensa distinto es lanzarse al despeñadero de una convivencia tribal. 
Hay que combatir con contundencia los dogmas y las voces demasiado seguras de sí mismas, acorazadas en ideas rotundas, si queremos ir liberando la sociedad de conflictos, intransigencias, fanatismos y sometimientos: " A Sócrates y Pirrón les interesaba el diálogo, la conversación serena entre opiniones discrepantes, donde la contradicción, lejos de despertar desconfianza, actúa como motor de conocimiento y del deseo de aprender"  (Irene Vallejo).
Chomsky, siempre tan lúcido, se refiere a la existencia de sesgos sistemáticos en los medios a favor de ciertos intereses del poder establecido, y señala también como enemigo nefasto de la libertad, entre muchos otros, la explotación económica y la esclavitud socio-política: una dinámica infernal de inclusión- exclusión, dañina, peligrosa y por desgracia tan vigente, en el pasado como ahora.

Quien come del fruto del conocimiento, es siempre expulsado de algún paraíso.
Melanie Klein

miércoles, 10 de julio de 2024

lunes, 1 de julio de 2024

PERSONAS, PERSONAJES Y PERSONAJILLOS


                                                                               



                              
                                                    Almada Negreiros


                                                                               



El mapa humano es de una variedad ilimitada, hay gente de todo pelaje, nadie es perfecto ni nadie carece de algún mérito, aunque priman miserias como el incivismo, la egolatría o la violencia, a la vez que los sempiternos engreimientos, imbecilidades, inmadureces, cobardías, servilismos y así.
Por lo general hay mucho ruido para poca valía, poca capacidad de defender valores sólidos e innegociables, mientras los medios de comunicación se recrean sin pudor en lo insustancial y el morbo.  
Casi siempre las personas que valen la pena son las más humildes, y casi siempre los que valemos poco nos engañamos a nosotros mismos por defensa propia y falta de lucidez. Por eso es bueno salir del yo de vez en cuando para mirarnos con cierta distancia e imparcialidad, practicando la proverbial sentencia "conócete a ti mismo". Somos poco dados a reflexionar, observar y escuchar, en medio del ensordecedor barullo alrededor; no evolucionamos, no nos superamos, siempre muy complacientes con nosotros mismos y muy críticos con los demás. Nos damos una importancia para poder soportarnos y querernos, incluso los asesinos se auto convencen de que la víctima era el culpable... 
Nos repetimos como loros, cansinos, monótonos, insulsos, insatisfechos, siempre ávidos de falsas necesidades — como dijo Steinbeck, " bebemos sin sed, comemos sin tener hambre y hablamos sin tener nada que decir", aunque eso sí: manejamos un imaginario conocimiento de todo lo que se nos ponga por delante.
Estamos gobernados por personajillos muy mediocres en su gran mayoría, cuando son la inteligencia, el talento, la ciencia, la psicología, la filosofía, la honradez, el humanismo o la cultura,  las piedras angulares del progreso social y de una coexistencia respetable y sana.
Igual que Diógenes el Cínico buscaba un Hombre con una linterna, tenemos que ser más exigentes con quien deba encontrar soluciones a los inquietantes planteamientos del presente. ¿Cómo se explica, por ejemplo, que la próxima Presidencia de los Estados Unidos esté en este momento jugándose entre un Joe Biden decrépito y un Donald Trump moralmente impresentable? Es un espectáculo demoledor como tantos otros. 
En medio de los "atropellos a la razón" que refiere muy bien Darío Villanueva en su último libro, y  con pocas esperanzas de arreglo a la vista, solo un poco de sabiduría y madurez personales nos pueden aliviar de las tormentas superfluas e irremediables de este mundo loco.

Lo que antes era duradero, ha pasado a ser efímero.
La vida social se ha transformado en una vida electrónica o cibervida.
    Zygmunt Bauman


                  SOMOS ASÍ COMO UN CAOS A VECES ORGANIZADO...

                                                                                          

domingo, 2 de junio de 2024

SOLOS O EN COMPAÑÍA









                                                                                                  Juan Gris

 


En boa compañía o sin nadie que nos dé calor, nuestra pequeña vida transcurre inexorable en medio de la inmensidad... Algunos están llenos de certezas y con mucho a que agarrarse para iludir la incertidumbre, otros solo encuentran preguntas sin respuesta. Entre tantos millones que somos, hemos sido y seremos, siempre habrá los insatisfechos crónicos y los que son felices con muy poco. Cada uno busca donde puede el sentido a todo esto, en ideologías, ciencias exactas, filosofías, religiones, arte, narcisismo, poder, fama, dinero, trabajo, ruido, silencio, compañías, soledades, amores, odios, culto al cuerpo, al bien, al mal, a ser víctima, a ser verdugo...cualquier asidero que sea  refugio para no perderse del todo, porque no encontrarse a sí mismo es el peor de los desencuentros. 
Cada vida es como una mesa: lo importante es que las cuatro patas estén equilibradas, caso contrario  todo lo que hay arriba se tambalea y cae hecho pedazos. Las bases de esa estabilidad son esencialmente la salud, el amor, la economía y la suerte — si no hay suerte se puede derrumbar lo más grande. 
Luego cada uno se monta su circo y se pone las etiquetas que más le gustan, las cosas tienen solo la importancia que les damos y cuanto más años vivimos, más relativizamos todo. Vamos aprendiendo que los incendios se apagan mejor cuando empiezan y aun son pequeños, y que la felicidad depende mucho de hacia donde miramos y de lo que pedimos a la vida.
La plenitud es breve, igual que el sufrimiento, y en medio de este caos organizado hay que intentar sacarle partido a todo lo que se pueda .

Temos, todos que vivemos,
Uma vida que é vivida
E outra vida que é pensada,
E a única vida que temos
é essa que é dividida
Entre a verdadeira e a errada. 
     Fernando Pessoa